miércoles, 13 de mayo de 2026

13 de mayo de 1892-2026, 134 Aniversario del nacimiento de Elisa A. Menéndez Sarra, ex directora de la escuela Artigas del Solar Asunceno

 


  Bautismo 1, de febrero de 1893

-Elisa Amparo Menéndez Sarra, hija del matrimonio de Olegario y Luisa, naciò el 13 de Mayo de 1892 en los alrededores de la localidad de  José Enrique Rodó en el Uruguay, fue bautizada en otra ciudad cercana del mismo departamento, Dolores, al año siguiente.

En plena docencia en 1927 recibiò del gobierno Uruguayo la misiòn de viajar a paìses europeos con varios propòsitos de educaciòn vocacional, junto a ella viaja otra amiga maestra y directora momentanèa (ante la ausencia de Vizcay), la sra. Filomena Ulloa Viña, la cual incide en la decisiòn de viajar al Paraguay y formar parte del plantel docente.

Llega como maestra de sexto curso y en los años 1932 asume como directora, cargo en el que permanecio  durante 17 años culminando en 1948, (en 1934 regresarian unos meses a Europa por las mismas circunstancias)

Durante su periodo incursiono en la investigación historia y se transformò en escritora, es la primera mujer americana que estudia a fondo la vida de Artigas, no sólo como héroe, sino como hombre.

Dentro de su gestión la maestra Menendez consiguió ayuda monetaria el Ministerio de Obras Publicas del Uruguay para mejoras en la institución y constituyo en Montevideo una comisiòn pro fomento de ayuda a la escuela que tendría como objetivo las adquisición de elementos de estudio, ropas y alimentación, con que aumentar los rubros presupuestales destinados a ese objeto, no suficientes para atender cumplidamente a las necesidades de  los alumnos.

Tambien en su gestión llego una peregrinación en 1942 presidida por el Ing Oficial Ubaldo Genta la cual inauguro el primer busto de Artigas debajo del Yvyra-Pyta.

Elisa muere con casi 63 años, el 8 de mayo de 1953.

A su retiro en 1948 la escuela contaba con aproximadamente 100 alumnos.

 1944 Artigas defensor de la democracia americana


En 1944 sale a la luz “Artigas Defensor de la Democracia Americana” Edicion 1955,  lectura online aquí:

https://archive.org/details/artigas-defensor-de-la-democracia-americana-elisa-a-menendez-1955

o descarga  aquì: https://ia803101.us.archive.org/15/items/ElisaMenendez1955Artigas/Elisa%20Menendez%20-%201955%20-%20Artigas.pdf

En noviembre de 1943 sale un artículo en la revista Paraguaya de Turismo, en dónde entrevista a Juan león Benítez, primer hijo del Mcal Fco Solano López, la misma aparece en la primera versión que salió a la luz en febrero de 1944, está entrevista es publicada en el último tomo del Archivo Artigas (39) febrero de 2025. 

Palabras sobran, para explicar su obra nos pareciò mejor recurrir a los testimonios gràficos sobre la misma.

 





Pero si nos parecio  interesante la idea de compartir unas breves líneas de la dedicatoria que la Sra. Menendez dirige a su querido amigo Pedro P.Samaniego, fechada el 26 de abril de 1943.

DEDICATORIA

Dedico este libro a la memoria de mi mejor amigo el jurisconsulto doctor Pedro 'P. Samaniego, muerto en el destierro el 26 de abril de 194-2, por defender la Justicia y la Cultura de su patria desde el alto sitial de Presidente de la Suprema Corte de Justicia y Profesor de Derecho y Filosofía de la Facultad de Asunción del Paraguay.

Admirador de todos los hombres capaces de sacrificarse por altos ideales humanos, sin tener en cuenta fronteras ni razas, se sentía atraído por la inquebrantable fortaleza moral de nuestra procer, y aspiraba a que su figura se presentara como ejemplo de probidad y justicia a todas las juventudes americanas.

...¿Te acuerdas, caro amigo, “desde el seno de Dios donde reposas”, que un dia me sorprendiste con la idea que yo debía escribir un libro sobre el largo exilio de Artigas en el Paraguay? Nunca había pensado en ello y la empresa me pareció difícil e irrealizable. Agoté mis argumentos para no emprenderla, pero todos fueron refutados.

La mano cruel del destino nos separó.....

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-Menendez ofrece una minuciosa e ilustrativa narración, obtenida personalmente en los archivos oficiales del Paraguay, en la observación atenta del ambiente y también en las manifestaciones de los habitantes de las respectivas zonas, dándose el feliz acontecimiento de encontrarse aùn con vida y con mas de 100 años en 1942, un vecino muy particular que alcanzo a conversar con el procer regional Don Jospe.

Compartimos unas breves líneas de la entrevista realizada en 1942-3 a Juan Leon Benitez, nacido en1842, supuesto hijo de Mcal Fco Solano Lopez,(1827-1870)

—¿Y Artigas dónde vivía?

—Primeramente ocupaba “la casa alta”, que era entonces una vieja casona con muchas piezas. Después, cuando tía Rafaelita, la hija de López, iba a casarse con un brasileño, el doctor Bedoya, mi abuelo la hizo arreglar levantando una casa de dos plantas como está hoy. Fué por eso que el general José Gervasio — asi le llama don León con cierto énfasis en su temblorosa voz — pasó a ocupar otra casita de techo de teja que había en la quinta, un poco más acá.

—¿Cerca del ybyrá-pytá?

—No.

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-Con certeza el sr Lèon Benitez no conocía la carbonilla de Demersay sobre la casa de Artigas.

-No sabemos si fue la primera persona en dar con Benitez…podemos pensar que Hamerly en 1951 al publicar su trabajo, tomo el mismo de Menendez o realmente estuvo con Benitez en 1928 cuando recoge la poseía de Ansina, y con los cimientos de la casa, la cual manifiesta haber llevado pedacitos al museo Rivera (no se encuentran en la actualidad) A este Benitez le otorga una nota porque no era Uruguayo. Nota diario ABC https://www.abc.com.py/edicion-impresa/locales/el-mariscali-1334404.html

 1948 Juicios sobre el libro Artigas defensor de la democracia americana de Elisa A. Menéndez


En el año 1948 recopila y lanza los  juicios y repercusiones  sobre el libro Artigas defensor de la democracia americana, índice aquí; https://pmb.parlamento.gub.uy/pmb/opac_css/index.php?lvl=notice_display&id=36267

 1949 Puntualizaciones...  venturas y desventuras de mi vida en el Paraguay


-Comencemos a desempolvar lo que menos conocemos sobre la maestra, el retiro.

Elisa fuè declarada “Persona no Grata!,” y por esta acusación fue retirada de su cargo.

Bueno, si bien razòn razòn… seria que al emitir algunos juicios que no agradaron en su obra, quien la conoce sabemos que no hizo màs que fundarse en una serie de apreciaciones de autores Paraguayos que juzgaban en forma acerba y severa al ex Dictador Francia.

No hubo màs razones poderosas del gob. de Morinigo en sus autoridades, como por ejemplo el ministro de Instruccion Publica etc que “ el hablar mal de Gaspar R. de Francia!, tampoco hubo ninguna resolución aclaratoria del consejo de Enseñanza primaria a este respecto.

En el presente, se encuentran por lo menos 2 de sus alumnos ya casi centenarios con vida y con muy gratos recuerdos de cariño y respeto a la estimada Maestra Menendez, uno es el ing. Molinas, quien fuera ademas de alumno, esposo de la directora de los años 70-80 Mirsa Belen . Otra de sus alumnas es la sra. Marìa Orue (con 3 generaciones de descendientes en la institución), en nota para un material audiovisual de la escuela expresa con mucha emoción y nostalgia sus recuerdos  de aquella época de niña que conserva en su memoria y corazón, pregunta por la vida de la sobrina de la directora  Elisa, llamada Sara Menendez, quien les enseñaba gimnasia y hasta con esa extraña mezcla de tristeza e injusticia recuerda que quien le secundaba a Elisa, su compañera Marìa Angèlica Valdèz de Renna, le habría bajado como quien dice la caña!:

Sobre esto ùltimo, la propia Elisa Menendez en un libro lanzado en 1949: “Puntualizaciones...  venturas y desventuras de mi vida en el Paraguay”, en el punto 5, asì lo menciona:

https://pmb.parlamento.gub.uy/pmb/opac_css/index.php?lvl=notice_display&id=16981

Algunas páginas del mismo aquí debajo y un tiempo después la publicación del periódico "El Tiempo" de la ciudad de Mercedes, Soriano en la cual refiere a hacerse Justicia… tema que trataremos al final de este articulo)





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-Quien prosigue la dirección de la escuela es una nueva maestra tambien muy recordada,  la sra. Berta Martinez de Santiviago.

Compartimos el nombre de sus otras obras en las imágenes aquí debajo, como asì también fotografias del acervo personal, de la escuela y de los periódicos que llegaron hasta el Paraguay como el diario “El Dia”, el cual registro en aquellos años la gestión, la vocacion y la buena voluntad de la misma.

Queremos ser ilustres en esta fecha, recordar un aniversario mas de la Maestra Elisa Menendez, visibilizar su obra, que la conozcan  a fondo y asi poder apreciar el valor y riqueza de la misma, sus aportes a la educación,  a la gesta y legado de Artigas son su herencia y debemos ser meritorios y transversales a la hora de mencionar la palabra Justicia, queremos dejar abierta a quienes correspondan el homenaje que competa, talves un minimo busto, una biblioteca en su nombre…serán adecuados.

 ANSINA, 1951

ANTES DE 1810, 1953

 
1932

1934


1934 EL DÌA


 1938 EL DÌA







1942 Busto del Gral Artigas, Trinidad –  acervo J.E.Motte Imagoteca
 

                                       EXCURSION AL PARAGUAY, 1942, PUBLICADO EN 1949


1943 ACERVO PERSONAL ESCOLAR





1945 EL DIA



1946 EL DÌA
Silla Frailera en 1946(No es la msma silla de la actualidad)






                   Monumento a Artigas en su primera ubicacion al comienzo de la avda Artigas
 
 

 


Investigaciòn: Roberto Schiappapietra



Efemérides: Un día como hoy, hace 205 años, el Dr. Francia comunicaba el ingreso de J.Artigas al Paraguay 12.05.1821

 

El 12 de mayo de 1821, desde Asunción y por primera vez, José Gaspar Rodríguez de Francia anunciaba al comandante del Fuerte Borbón, Bernardo Velázquez, sobre el ingreso de José Gervasio Artigas Arnal al país. Luego de 7 meses de silencio y solamente algunas órdenes respecto a la asistencia para enviarlo a San Isidro del Curuguaty a fines de 1820, Francia en esta correspondencia narraba en detalles cómo sucedieron los hechos.

Muchas personas en estos 200 años nos han relatado estos hechos, a veces omitiendo algunos detalles, por eso creímos necesario compartir con ustedes al conmemorarse la misma darles a conocer las copias de las originales acompañadas de una breve transcripción duplicada de la colección Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia volumen 3, 1817-1824, (copia duplicada colección José Doroteo Bareiro) del Archivo Nacional de Asunción, Paraguay.

(Clickear imágenes para ampliar tamaño)





FUENTE AQUÍ

https://historia.archivonacional.gov.py/index.php/copias-autorizadas-de-las-comunicaciones-entre-el-dictador-jose-gaspar-rodriguez-de-francia-y-el-comandante-del-fuerte-borbon

El 20 de agosto, desde Tranqueras de San Miguel, Don José dispuesto a claudicar en sus empeños, envía una carta dirigida al Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, en la cual le solicitaba al país hermano el derecho de asilo político.

Con respecto a la carta, es difícil precisar que esta fecha 20 de agosto sea la que envió la carta y desde Tranqueras de San Miguel (Ituzaingó-Ayolas). Si bien la región próxima a la zona era llamada San Miguel, ahora, el 15 de agosto se encontraba en Asunción del Cambay (cerca de Monte Caseros, Corrientes, Argentina) y el día 5 cruzó. Si bien hay textos como el de Parish Robertson en donde manifiesta que con sus equinos podían recorrer 125 km en una noche, es difícil. Hoy en día contamos con documentación que muestra a Morenos de su guardia integrándose en Santo Tomé, significa que tomó la ruta de Abucú, la de Yapeyú, bordeando el Río Uruguay, no el Iberá (en donde estaba Ramírez). Esa distancia actual es de casi 500 km hasta el cerro Santa Ana (campamento), desde Tranquera a Candelaria Santa Ana es de 140 km, sumados a los otros casi 500. Lo más probable es que llegara el 28-29 y un equipo de postas y chasques de Francia en 6 días viajaran a Asunción y regresaran para el día 4, ya que es oficial que atravesó el Paraná el día 5, entró en Asunción el día 14-5 a la noche, un mes después de la batalla del A. Cambay. Obviamente la fecha nunca apareció hasta el momento, solo textos referentes de la época y un ejemplo de la misma llega de parte de Roa Bastos el cual comparto en este post.

Su intención era ingresar al Paraguay bajo las condiciones que se le impusieran, de no accederse en esa solicitud, ingresaría, se internaría en las selvas paraguayas y allí viviría en estado de soledad con los recursos que le diera la naturaleza.

La respuesta a esta, ansiada contestación, se hizo esperar hasta principios de septiembre en la cual se autorizaba el ingreso al país. El día 5, como sabemos, bajó del Cerro Santa Ana, actual Misiones y atravesó por el paso de Candelaria a Campichuelo, departamento de Itapúa. ¿Buscaría allí nuevos recursos para su causa perdida? Una vez logrado esto, ¿volvería al suelo natal? ¿Qué ideas cruzaban por la mente del Protector de los Pueblos Libres?

En la orilla opuesta les esperaba el Gobernador Militar del lugar con numerosa escolta a quien Don José entregó su espada, un bastón que portaba, más otra misiva dirigida al Supremo Dictador.

Entre las condiciones exigidas para su asilo estaban: la dispersión y el desarme de sus acompañantes, lo que se cumplió y los que una vez internados en la selva fueron disgregados por diversos parajes.

Hay relatos sin pruebas concretas que nos cuentan que muchos de ellos fueron fusilados sin previo juicio, esta tesis no tiene fundamentos ya que otros hechos hacen dudar de esas ejecuciones, por ejemplo, sabemos según libros de caja que se les entregó a la gente ponchos, etc.

Texto de “Yo el Supremo”, novela de Augusto Roa Bastos.

 

Cuando a su vez fue traicionado por su lugarteniente Ramírez que se alzó con su tropa y su dinero, perdida hasta la ropa, Artigas vino a refugiarse en el Paraguay. Mi alternativo extorsionado mi jurado enemigo, el promotor de conjuras contra mi Gobierno, se avanzó a mendigarme asilo. Yo le concedí trato humanitario. En una situación como la mía, el más magnánimo de los gobernantes no habría hecho caso de este bárbaro, que no era acreedor a la compasión sino al castigo. Yo reventé de generosidad. No solamente lo admití a él y al resto de su gente. También gasté liberalmente centenares de pesos en socorrerlo, mantenerlo, vestirlo, pues llegó desnudo, sin más vestuario ni equipo que una chaqueta colorada y una alforja vacía. Ninguno los ruines, aturdidos revoltosos que habían fundado en él las mayores esperanzas de ventajas y adelantamientos, le hizo la menor limosna. Yo le di lo que me pidió en la carta que me escribió desde la Tranquera de San Miguel, dentro ya de nuestras fronteras. 

La carta de Artigas era sincera.1

No mentía en cuanto a su guerra contra españoles, portugueses- brasileros y porteños. No dejé de tomarlo en cuenta. Si a muchos los desvíos en la defensa de una causa justa los condenan, los principios, las proyecciones de esa causa contribuyen a rescatar aunque sea parcialmente a los errados que no son cerrados en el error. Artigas, hundido en tal angustia y fatalidad, era un ejemplo escarmentativo para los ilusos, los facciosos, los depravados ambiciosos de subrayar e imponer leyes a los paraguayos, extraer sus riquezas y finalmente llevar gente esclavizada a sus empresas y servicios, para después reírse del Paraguay y mofarse orgullosamente de los paraguayos. Mandé un destacamento de 20 húsares a cargo de un oficial para recoger a Artigas. Le otorgué trato humanitario, cristiano, en el verdadero sentido de la palabra. Acto no sólo de humanidad sino aun honroso para la República conceder asilo a un jefe desgraciado que se entregaba. Le hice preparar alojamiento en el convento de la Merced y ordené que diariamente hiciese ejercícios espirituales y se confesase. Yo respeto las convicciones ajenas, y si bien es cierto que los curas sirven para poco, por lo  menos que sirvan para recoger las cuitas pecaminosas de los extranjeros. Concedí pues al jefe oriental el monte que me pidió para seguir viviendo; no un monte de lauros sino un predio en los mejores terrenos del fisco en la Villa del  Kuruguaty, para que levantara allí su casa y su chacra, lejos del alcance de sus enemigos. El traidor y alevoso lugarteniente de Artigas me pidió insistentemente su entrega para que respondiera en juicio público a las provincias federales sobre los cargos que justamente deben hacerle, me escribió el cínico bandolero, por suponérsele a él la causa y origen de todos los males de América del Sud. Como no contesté a ninguna de sus notas, me intimó la entrega de su ex jefe bajo amenaza de invadir el Paraguay. Que venga, dije, el Supremo Salvaje entrerriano. No alcanzó a llegar. Dejó la cabeza en la jaula que le estaba destinada.

1

"Desengañado de las defecciones e ingratitudes de que he sido víctima, le suplico siquiera un monte donde vivir Así tendré el lauro de haber sabido elegir por mi seguro asilo la mejor y más buena parte de este Continente, la Primera República del Sur el Paraguay. Idéntica ambición a la suya, Excmo. Señor; la de forjar la independencia de mi país fue la causa que me llevó a rebelarme, a sostener cruentas luchas contra el poder español; luego contra portugueses y porteños que pretendían esclavizarnos de manera aún más inicua.

Batallar sin tregua que ha insumido tantos años de penurias y sacrificios. Con todo, habría continuado defendiendo mis patrióticos propósitos si el germen de la anarquía no hubiera penetrado en la gente que obedecía mis órdenes. Me traicionaron porque no quise

vender el rico patrimonio de mis paysanos al precio de la necesidad.»

 (Cartas del general Artigas a El Supremo, pidiendo asilo. Sbre. 1820.)

    

Texto de: El Campamento de Laurelty (1), Hèctor Francisco Decoud 1930 Mdeo.

 

Ocho días después del resonante triunfo que obtuvo el General Artigas (15 de junio de 1820), sobre el ejército del caudillo Ramírez, en las Gauchas, empeña un nuevo y sangriento combate contra las mismas fuerzas; pero, en esta acción, la suerte de las armas le fue adversa, siendo destrozado su ejército, del que, apenas, le restó un número escaso de hombres.

Artigas, decepcionado, huye del teatro de sus operaciones, dirigiéndose hacia el Paraguay, último refugio con que contaba, sin que por eso haya dejado de dar algunas duras lecciones a su tenaz enemigo Ramírez, que lo perseguía de cerca, tratando de tomarlo.

El coronel Cáceres, que fue soldado de Artigas en un tiempo, y más tarde brazo de Ramírez, al referirse a él, dice en sus memorias:

"Era tal el prestigio de este hombre, que, a pesar de sus continuas derrotas, en su tránsito por Corrientes y Misiones, salían los indios a pedirle la bendición y seguían con sus familias e hijos en procesión detrás de él, abandonando sus hogares.

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(1)Denominación dada al paraje, por predominar en él el árbol llamado laurel.

 “En Abalos escapó Artigas con 12 hombres; cesó Ramírez de perseguirlo, porque ignoraba su dirección, y no se le creía capaz de hacer resistencia. Y a los ocho dias, supimos que había reunido más de novecientos combatientes y estaba sitiando el Cambay”

En este estado de cosas, Artigas desiste de continuar la lucha que había encabezado para conquistar la independencia de su patria, la Banda Oriental, y se dirige, con el grupo de sus fieles soldados hacia el Paraguay.

Una noche, ya en camino, reúne a sus fíeles servidores, unos doscientos hombres de caballería, lanceros todos, y, con lágrimas en los ojos, les da a conocer su determinación de ir al Paraguay, del tirano José Gaspar Rodríguez de Francia, buscando el encierro pavoroso a que éste lo había colocado a esa hermosa tierra de promisión, y que, por consiguiente, quedaban libres de tomar el camino que mejor les pareciere; que él, durante toda su vida, conservaría en su corazón el recuerdo cariñoso de todos sus fieles compañeros.

A mediados de setiembre de 1820, Artigas se presenta ante el comandante paraguayo del departamento de la Tranquera, de San Miguel (orilla izquierda del río Paraná), y le entrega su espada con una nota para el Dictador Francia, pidiéndole que se sirviera enviarle ambas, y recabar la contestación.

Artigas solicitaba del Dictador, hospitalidad, tanto para sí como para la gente que, tan voluntariamente, le había acompañado, y que muchos de ellos habían ido ya en busca de sus familias, para cruzar con ellas el río Paraná y radicarse en el Paraguay.

A este respecto se sabe lo que aparece en la comunicación del dictador Francia, dirigida ni comandante del Fuerte Borbón, Velazco, de fecha 12 de mayo de 1821, como también por la sentencia dictada contra el ya finado coronel Cabañas, cuyos textos se transcriben a continuación:

 “Lo que pasaba, en cuanto a Artigas, contesta Francia a Velazco, es que, en su último combate con los portugueses, en Tacuarembó, quedó muy derrotado. Viendo esto uno de sus comandantes, el porteño Ramírez, a quien de pobre peón que era el, lo había levantado y hecho gente, y en cuyo poder había dejado aguardar más de 50,000 pesos en oro, se le alzó con sus dineros, y con ellos mismos, sublevó y aumentó algunas tropas y gente armada con que había quedado; y así derrotó también a Artigas cuando éste quiso someterlo con la poca fuerza que tenía, y lo persiguió de muerte, para quedarse él solo con sus caudales y con el mando de la otra banda. Reducido Artigas a la última fatalidad, vino como fugitivo al Paso de Itapúa, y me hizo decir que le permitiese pasar el resto de sus días en algún punto de la República, por verse perseguido aún de los suyos; y que, si no le concedía este refugio, iría a meterse en los montes.

Era un acto, no sólo de humanidad, sino aun honroso para la República, el conceder un asilo a un jefe desgraciado que se entregaba. Así, mandé un oficial con veinte húsares, para que lo trajesen, y aquí se le tuvo recluso algún tiempo en el convento do Mercedes, sin permitirle comunicación con gentes de afuera, ni haber jamás podido hablar conmigo, aunque él lo deseaba. Allí estuvo recluso, hasta que hice venir al comandante de San Isidro de Curuguaty, con quien lo hice llevar a vivir en aquella villa, donde se halla con los dos criados o sirvientes que trajo, por ser aquel lugar remoto el de menos comunicación con el resto de la República. Allá le hago dar una asistencia regular, como aquí se hizo, porque él vino destituido de todo auxilio.

“Los portugueses, sin duda, se habrán alegrado de la ruina de Artigas. Ellos han tenido también sus inteligencias y comunicaciones con el bandido Ramírez, quien, tal vez, los

habrá metido en aprehensiones por haberse Artigas refugiado en el Paraguay; pero, el hecho de aquel pérfido, es manifestante infame y lo reprobara todo el mundo imparcial.

Se podría preguntar a los portugueses si agradaría a un general portugués el que en algún suceso adverso que tuviese en la guerra, se le alzase con caudales, tropas y armas,

alguno de sus oficiales subalternos, y, apoderándose de su mando, tirase a perseguirlo de muerte para que no pudiese hablar. Al Craveiro que le dijo a usted que Artigas estaba

aquí, bien guardadito, le hubiese usted contestado que Bonaparte, que fue emperador de los franceses, estaba igualmente bien guardadito en poder de los ingleses, donde se

refugió en su última desgracia; y, aunque estaba en guerra con ellos y fueron los ingleses sus mayores enemigos, lo recibieron y lo mantienen hasta ahora asistido generosamente en la isla de Santa Elena”. (Napoleòn falleció justamente 7 dìas antes, el 5 de mayo de 1821)

 

Proceso Cabañas

“Asunción y Agosto tres de mil ochocientos treinta y tres.

“Resultando que Manuel Atanasio Cabañas, muerto sin herederos, ha sido un traidor a la Patria y al Gobierno, por haber mantenido correspondencia con el malvado caudillo de bandidos y perturbador de la pública tranquilidad, José Artigas, y haberse encargado de reunir y aprontarle gente de auxilio para cuando viniese, según sus ridículos ofrecimientos, a tomar la República, llevarse la cabeza del Dictador, y ponerle a él y a otros en el gobierno; cuya nueva infamia y ruindad cometió el citado Cabañas, después que no quiso tomar parte alguna en la revolución que aquí se hizo para extinguir el mando de España, cuando avisado del cuartel en que se habían reunido los patricios para que viniese a incorporarse con ellos, no sólo se enfadó con el portador del recado, sino que, con descarada vileza, respondió que vendría en siendo llamado por el Gobernador, que era el europeo Velazco; no obstante lo cual, el presente gobierno, por exceso de bondad, le dio los despachos de coronel aun sin merito, sin servicio mi suficiencia, comprobándose con tan infames procedimientos, que era un verdadero enemigo de la Patria y que, resuelto a auxiliar el Caporal de ladrones y salteadores, Artigas, estaba dispuesto a quedarle vilmente subordinado y tenerle sometida la República, cómo era consiguiente, a fin de que después no le despojase de su

soñado gobierno, en que él y otros atolondrados, con quien igualmente estaba en correspondencia, como también consta de autos, creían en su delirio y necedad que pondría a unos y engrandecería a otros, sin reflexionar, por su inepcia, que lo que intentaba era ver si, al abrigo de algunos simples infatuados y embaucados con el aliciente y engaños de varias y disparatadas ofertas, lograba introducir, sin peligro, al

Paraguay, sus cuadrillas de miserables bandoleros y facinerosos, a robar y saquear cuanto pudiesen para remediar sus miserias, su pobreza y sus extremas necesidades como hacían en otras partes, viniendo últimamente, después de tanto ruido, alboroto y afectada valentía o fanfarronada, cuando se vió arruinado y perseguido de muerte, aun de los suyos, por consecuencia y efecto natural de sus desórdenes, locuras y desatinados procedimientos, a implorar la clemencia y amparo del mismo Dictador, cuya cabeza había ofrecido llevar, el cual, reventando de generosidad, sin embargo de que el alevoso y bárbaro malevo no era acreedor a la compasión, no solamente le admitió, sino que ha  gastado liberalmente centenares de pesos en socorrerlo, mantenerlo y vestirlo, habiendo

venido desnudo, sin más vestuario ni equipaje que una chaqueta colorada y una alforja, sin que los ruines, aturdidos y revoltosos que fundaban en él las mayores esperanza de gobierno, ventajas adelantamientos, le hubiesen hecho la menor limosna o socorrido en agradecimiento de sus grandiosos o graciosos ofrecimientos, viéndolo en tal angustia y fatalidad que acaso la Providencia ha permitido para que los ilusos o deslumbrados, los facciosos, los depravados encubiertos y los deseosos de trastornos políticos, abran los ojos y entiendan que las gentes de otros países, envidiando y odiando al Paraguay por no haberse sometido a sus ideas de logro, predominio y conveniencia, lo que desean y buscan es la ocasión de entrar a apoderarse del Estado engañando a los incautos y simples, subyugar e imponer leyes a los paraguayos, extraer y sacar riquezas, caudales y la plata, que sólo aquí corre todavía, y, finalmente, llevar gente para sus empresas y servicios, para después reírse del Paraguay y mofar orgullosamente a las paraguayas.

“En virtud de todo, se declaran confiscados y aplicados a gastos públicos y servicio del Estado, todos los bienes que aparecieran corresponder al citado Manuel Cabañas, o ser

de su pertenencia en su fallecimiento; y a ese efecto, se ex pedirán las providencias convenientes, rompiéndose, igualmente, el insinuado título de coronel, de que se ha mostrado indigno y sin honor para obtener semejante grado, cuya denominación tampoco se le ha de poder dar en lo sucesivo.

FRANCIA.

POLICARPO PATIÑO,

Actuario del Superior Gobierno.”__

La Epopeya de Artigas,- Zorrilla

 







 



POR OTRA PARTE UN DÍA COMO HOY HACE 180 AÑOS EL GRAL. DON JOSÉ ARTIGAS EN SU EXILIO.
RECIBE UNA VISITA QUE QUEDARA REGISTRADA EN LA HISTORIA AÑOS MAS TARDE 

Un día como el de hoy, 12 de mayo de 1846, el mayor del Cuerpo Imperial de Ingenieros del Brasil, don Enrique de Beaupaire Rohan, visitó al general don José Artigas en su exilio en el Paraguay.
De esa entrevista manifiesta lo siguiente:
"No me cansaba de estar frente a frente con ese hombre temido, de cuyas hazañas había oído hablar desde mi infancia y que mucho tiempo creía muerto. Por su parte no se mostró menos satisfecho el viejo al saber que me conducía a su morada la fama de sus hazañas.
"¿Entonces, me preguntó risueñamente, mi nombre suena todavía en su país de Vd.? y habiéndole contestado afirmativamente, dijo, después de una pequeña pausa, "es lo que queda de tantos trabajos; hoy vivo de limosna"

miércoles, 29 de abril de 2026

Bitácora Archivo Artigas - Abril 1812

 

Bitacora Artigas 


29 de abril de 1812. Artigas al Cabildo de Asunción. Saluda a la corporación y ofrece la fraternidad y el apoyo de los orientales.


Puesto a la frente de mis conciudadanos, tengo la honra de saludar a nombre de ellos a ese ilustre ayuntamiento. Entabladas ya relaciones de nuestra ventaja con el gobierno provisorio que rige a esa inmortal provincia y recibidas en obsequio efectivo de las muestras de su generosidad afectuosa, no pueden faltar los orientales a la obligación inviolable y al empeño sagrado que han contraído; ellos deben llenarla en toda su extensión manifestando su reconocimiento a todas las corporaciones del Paraguay. Usted, colocado a la cabeza de ese inmortal pueblo, tenga la dignación de admitir el presente de nuestros sentimientos. Animados sólo de la filantropía, si no son bastantes a retribuir el todo de los obsequios ni a manifestar el lleno de nuestra gratitud, son al menos los que están en nuestra posibilidad: Corazones fuertes, brazos esforzados, legiones de hombres decididos a ser libres es el entable que tengo el honor de ofrecer a la disposición de V.S.; su sangre, que marcó siempre la victoria, hoy se destina a rubricar los votos que proclaman. Sirva ella a la salud de esa provincia, corra en arroyos hasta producir los laureles que consoliden aquella. Usted sea seguro de la sinceridad de mis proposiciones, mientras yo me entrego a las dulzuras que ofrece la satisfacción lisonjera de hacérselas.


Dios guarde a usía muchos años. Cuartel general en el Salto Chico, Costa Occidental del Uruguay. 29 de abril de 1812. José Artigas.

(AA, VIII, N. 116, pp. 117-118)


Contestación del Cabildo a la nota del 23 de abril.


Respuesta al señor general don José de Artigas.

Indeleble de nuestros sentimientos será el gozo de que nos ha llenado el más que obsequioso oficio de V.S. de veinte y tres del último abril. No podía V.S. en consociación de esos héroes del Oriente hacernos oferta más cuantiosa, ni de más precio y estimación que la total entrega a nuestra disposición; regalo que el Sócrates estimó por el mayor que puede hacerse. En su retribución quedamos ligados a igual comportamiento inalterable por evento alguno, como la magnanimidad de V.S. y la generosidad de sus infatigables conciudadanos lo exigen.


El entable de relaciones con nuestro sabio gobierno (que nos indica) nos afianza hasta lo extremo la sinceridad de la oferta de V.S. y de su envidiable ejército, no obstante que no nos sirve de primera prueba de adhesión a la causa pública de esta provincia sino de ratificación de lo mismo en que nos dejó persuadido el primer oficio que dirigió V.S. a este superior gobierno que por nuestra mano se leyó al público, por quien fue recibido con toda la complacencia y ternura que cabe en unos pechos proclives a la mayor armonía, paz y concordia que la razón de humanidad dicta y en que influyen sin falencia los derechos de los pueblos libres. Si V.S. admite la exposición de nuestro recíproco afecto y palabra, recíbala por fiadora de nuestra verdad y trasciéndala en esos beneméritos e invencibles campeones de la libertad de que se componen las tropas del mando de V.S. Dios guarde a V.S. muchos años. Sala capitular de la Asunción y junio diez y ocho de mil ochocientos y doce. Juan José Montiel. Pedro Vicente Frasqueri. Anselmo Agüero. Carlos Isasi. Santiago Báez. José Mariano Valdovinos. Dionisio Cañiza. Señor general en jefe del ejército oriental.

(AA, VIII, N. 121, p. 122)

martes, 28 de abril de 2026

102 años de la escuela Artigas del Solar de Artigas con un nuevo tributo al Prócer

1924 - 2026 


Un reencuentro histórico: El busto de Artigas inspirado en Demersay llega al Solar Asunceno

Con profunda emoción y sentido del deber histórico, celebramos los 102 años de la Escuela Artigas del Solar Asunceno de una manera inolvidable. En esta ocasión, no solo conmemoramos un aniversario más de esta querida institución, sino que materializamos un proyecto que nos conecta directamente con el rostro humano de nuestro Prócer.

Tras un arduo trabajo de investigación y gestión, logramos presentar ante la comunidad educativa un busto de José Gervasio Artigas con una particularidad única: está inspirado en el dibujo de Alfredo Demersay. Como sabemos, esta es la única imagen real que existe del General, capturada del natural en 1846, cuando Artigas ya era un anciano en su exilio paraguayo.

Este busto no es solo una obra de arte; es un puente hacia el pasado. Ver sus ojos y sus rasgos es encontrarnos con el hombre que caminó por estas mismas tierras.

Durante el acto, compartimos con los alumnos de la escuela una misión muy especial. Aunque el destino final de este busto será el sitio exacto donde se encontraba la casa de Artigas —lugar donde fue retratado hace 180 años—, los niños serán sus guardianes hasta que llegue ese momento.

Es un honor ver a las nuevas generaciones comprometerse con la custodia de nuestra identidad. La emoción de los descendientes presentes, como la pequeña Melchora, la integrante más joven de la línea de Artigas y Melchora Cuenca, nos recordó que la historia no está en los libros, sino en la sangre y en la memoria viva de nuestro pueblo.

Agradecemos profundamente a quienes hicieron posible que este busto viajara desde lejos para reencontrarse con su casa. ¡Felices 102 años, Escuela Artigas! Don José ha vuelto a su hogar.


 
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sábado, 25 de abril de 2026

"Los títulos son los fantasmas de los Estados": La lección de humildad y renuncia de Artigas un 25 de abril de 1815

 


En el imaginario colectivo, soñamos con héroes de mármol y uniformes llenos de medallas. Sin embargo, el 25 de abril de 1815, José Gervasio Artigas nos dio una lección de ética que rompe con cualquier bronce: rechazó los honores más altos para seguir siendo, simplemente, un par entre iguales.

El rechazo a la vanidad: "Fantasmas del Estado"

José Artigas protagonizó lo que hoy entendemos como un acto de coherencia republicana radical. En aquella fecha, el Cabildo de Montevideo pretendía nombrarlo Capitán General de la Provincia y otorgarle el pomposo título de Patrono y Protector de la Libertad de los Pueblos. Para cualquier otro líder de la época, este nombramiento hubiera sido el punto máximo de su carrera; para Artigas, representaba una amenaza directa a sus principios.

Al analizar esta decisión, destaca el tratamiento que el prócer reclamó para sí mismo: el de un simple ciudadano. Con una claridad política asombrosa, Artigas rechazó formalmente los honores y previno a las autoridades de que "los títulos eran los fantasmas de los estados".

Para él, estas distinciones vacías no eran más que sombras que distraen a los gobernantes de su verdadero deber y terminan por alejarlos del pueblo. En última instancia, su reclamo no fue un simple gesto de modestia, sino una defensa férrea de la igualdad frente a las jerarquías del poder, recordándonos que en una república el honor más alto es, y debe ser siempre, el de la ciudadanía.

 

La carta al Cabildo: El "Simple Ciudadano"

Lejos de la soberbia, Artigas respondió por escrito con una claridad que hoy, en pleno 2026, sigue siendo revolucionaria. En su carta, dejó grabada una de sus definiciones más profundas sobre el poder:

"Por lo mismo he conservado hasta el presente el título de un simple ciudadano, sin aceptar la honra con que el año pasado me distinguió el Cabildo que vuestra señoría representa. Día llegará que los hombres se penetren de sus deberes y sancionen con escrupulosidad lo más interesante al bien de la provincia y el honor de sus conciudadanos."

¿Por qué esta fecha es urgente hoy?

Este gesto no fue azaroso. Inspirado en los ideales republicanos de igualdad, Artigas sabía que los títulos crean barreras. Al elegir ser un "simple ciudadano", blindó su autoridad moral: su poder no venía de un decreto, sino de la confianza de sus ciudadanos.

Hoy celebramos el 25 de abril no solo como una fecha histórica, sino como un recordatorio de que las instituciones se fortalecen con la sencillez y el deber, no con la pompa. En un mundo lleno de "fantasmas" y cargos rimbombantes, la voz de Artigas nos invita a volver a lo esencial: la igualdad.



 Orcid/0009-0008-9152-6273