Al llegar una nueva conmemoración del fallecimiento de Artigas, ademas de recordar su gesta e ideario es un buen momento
para poner en práctica una nueva revisión de los hechos en
esa jornada del domingo 22 de septiembre de 1850, a 176 años.
"LA MUERTE DE ARTIGAS "
Un poco la mirada de la maestra historiadora Elisa A.Menendes y un poco de este fiel artigueño
- Tanto
se ha escrito sobre este hecho, que algunos autores han llegado a
novelarlo rodeándolo de detalles dramáticos. Unos ven al anciano yacente
dejar el lecho y arrodillarse a recibir el Viático; otros lo describen
pidiendo su caballo porque quiere morir montado, o viendo cómo el
humilde vecindario se arrodilla al paso del fúnebre cortejo.
Lejos de
nosotros la idea de desautorizar tales suposiciones. Después de leer lo
que se ha escrito al respecto, compulsándolo con los documentos
fehacientes que han quedado, llegamos a la conclusión que el deceso se
produjo en forma normal, casi repentinamente. El sepelio se realizó en
la intimidad de pocas personas; las cuales, creemos, ignoraban que ese
viejecito humilde que entregaban a la tierra, era el adalid de la causa
republicana. Naturalmente debemos descartar de esa ignorancia a algunas
personalidades que habitaban en su vecindad, como López y sus
familiares, el ministro del Brasil Pimienta Bueno y algunas otras
personas como sus propios vecinos, entre ellos Andrea Cuevas por citar un ejemplo
Para el sencillo vecindario,
don José Artigas no era más que un “Karaí extranjero”, que no ha mucho
había venido a morar entre ellos. Nada más sabían de su vida.
Si bien
el gobierno de don Carlos Antonio López era más humano y progresista
que el de su antecesor, no lo era mucho en cuanto a libertad de
pensamiento. En su dictadura de dieciocho años sólo hubo en el país un
periódico, órgano oficial del gobierno, bajo su inmediata censura. En el
momento que nos ocupa —1850— existía “El Paraguayo Independiente”, que
fué más tarde substituido por “El Semanario Ilustrado”, que aparecía los
sábados, y, como el anterior, con mordaza. Con tan limitados medios de
información muy poco podía ilustrarse el pueblo, que seguía viviendo en
el mismo aislamiento espiritual respecto a los acontecimientos sucedidos
más allá del horizonte aldeano. No nos extrañe, que vieran en don José
sólo al anciano que los saludaba sonriente, cuando pasaba en su cabalgar camino de paseo o a visitar algún vecino.
Un día no lo vieron
pasar. Al siguiente tampoco... Don José se habria inmortalizado. Cuando se han cumplido
86 años, la muerte ya no sorprende ni al mismo a quien viene a buscar.
Concurrieron los vecinos más cercanos. Como el difunto no tenía deudos
ni dinero para costear el sepelio, aquella buena gente lugareña con certeza pasaron la noche
alternando las horas con rezos y oraciones, piadosa costumbre que aún
subsiste. A la mañana siguiente lo pusieron en una pequeña carreta
tirada por mansa yunta —medio de transporte usado hasta hoy en la
campaña— que marchó dando tumbos entre baches y zanjas hasta el
cementerio de la Recoleta distante poco más de una legua, (5.3km hasta el cementerio) Allí los
vecinos que se habían impuesto esta caritativa misión, buscaron al cura
de la parroquia P. Cornelio Contreras para que los acompañara a darle
cristiana sepultura. Y como tampoco tenían dinero para comprarle un
sepulcro, lo llevaron al campo santo y lo entregaron a la madre tierra.
Madre,
al fin, no le cobró derechos de sepultura. Allí quedó descansando,
ignorado hasta por los mismos que lo acompañaban, el hombre que encarnó
el sentido político-social de la revolución americana, que con más
sacrificios luchó porque la libertad y la justicia reinaran sobre estos
pueblos. ,
El Padre Contreras volvió a la iglesia, y con la
indiferencia del que realiza todos los dias el mismo trabajo, escribió
en el libro correspondiente la partida de defunción, que es una síntesis
de lo que hemos venido describiendo.
Los
humildes vecinos que lo llevaron, volvieron a sus casas, con la
tranquilidad del que ha cumplido un deber humanitario. Habían dejado
descansando en la paz de la tierra a un hombre bueno, a un extranjero
sin familia, venido quién sabe de dónde! No sabían que habían enterrado
al que no podía considerarse extranjero en ningún rincón de América,
porque había luchado tanto por el futuro feliz de esta patria grande,
que hoy hermana en una gran familia a los hombres que en ella nacieron y
a los que vienen a ella, cumpliendo así uno de sus altos postulados.
Allí quedó, en la soledad del campo santo, una tumba más.
Allí quedaba lo físico, lo humano, lo terrenal; lo que es
capaz de destruirse. Su obra inmensa, sus grandes ideales
americanistas, su ejemplo de desinterés y justicia diluido en las
partículas inmortales de su espíritu, seguirán viviendo mientras haya
corazones orientales y almas americanas capaces de comprender la
grandeza del varón esclarecido, que llegó al martirio en aras de
postuladós redentores.
"Artigas Defensor de la Democracia Americana" ONLINE de Elisa Menendez aqui debajo:
Investigación Histórica
El Desmontaje del Bronce Artiguista: Radiografía Paleográfica, Legal, Catastral y Documental sobre la Muerte, Entierro y Repatriación de José Gervasio Artigas (1850–1856)
Introducción: El Desencanto de las Fuentes Primarias
La confrontación entre el relato escolar de bronce y la documentación primaria de archivo genera una ineludible sensación de desencanto historiográfico. Al auditar los registros manuscritos del siglo XIX, se descubre que la historia oficial sobre los últimos días, el sepelio y la repatriación de José Gervasio Artigas fue una edificación mítica montada sobre el "copy-paste" acrítico de historiadores que jamás revisaron la legislación de cementerios ni las matrices de sacristía.
- Mutilación Periodística (1850): La eliminación deliberada en la historiografía oriental de la primera nota necrológica, donde se testimoniaba la voluntad inalterable de Artigas de no regresar a la patria que lo persiguió.
- Dinámica Registral de Sacristía (1850): La anotación en "papelitos sueltos", el desglose del folio de 6 adultos (4 enterrados el día 23, con Artigas en el último lugar) y el caso comparativo del soldado de la escolta presidencial.
- El Enigma Catastral Desentrañado: La definición legal de "lance" en 1842 frente a la invención informal de "cauce", "fosa 26" y "tercer sepulcro" por los peones de excavación en 1855, y la absurda contradicción espacial de ubicar a un insolvente al fondo del cementerio junto a los protestantes.
- La Cadena del Copy-Paste y el Caos del Tomo 39: El trayecto del mito inventado por Juan Zorrilla de San Martín (1916), heredado por Pedro Gaudiano en Artigas Católico (2000), e introducido a la fuerza en la Fe de Erratas y otros apuntes del Tomo 39 para tapar la versión real del "cura correntino" Bonifacio Segovia y la vecina Asunción García.
- La Doble Adulteración Documental: El contraste entre el interlineado realizado sobre el Libro Matriz de 1850 y la falsificación catastral del Documento N° 138 redactado en 1855 por Cornelio Contreras para la misión diplomática de Estanislao Vega.
- Misión de Estanislao Vega y Exhumación Forense (1855): Transcripción del manuscrito autógrafo (Doc 1EXHU.jpg), los testimonios de Doña Amelia Lerena, la limpieza con el cortaplumas de nácar y el desentierro a ciegas a 1,20 m de profundidad en tierra directa (sin ataúd).
- Agresión Química y Cuestionamientos de 1856: El baño corrosivo con cal viva y cloruro de cal por el Dr. Echeverría y la imposibilidad de garantizar científicamente la autenticidad de la osamenta en Montevideo.
I. La Mutilación de la Noticia Necrológica (El Paraguayo Independiente, 28/09/1850)
El primer indicio de censura historiográfica aparece al cotejar la publicación original del periódico oficial paraguayo con la transcripción cercenada que se reimprimió en el Tomo 39 del Archivo Artigas (Documento N° 109).
Omitido en el tomo 39 el inicio del anuncio1. El Texto Íntegro de 1850
1er Anuncio Necrologico (Publicaron la fecha del 23 de entierro como fallecimiento)
Diario el Paraguayo Independiente,
ORIGINAL AQUI:
`Página 268 https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uiug.30112117958162&seq=268
A los pocos días de acaecido el deceso, El periódico El Paraguayo Independiente, N° 96 con fecha del sábado 28 de septiembre, le dedicó el siguiente artículo necrológico, cuyos datos son tomados del oficio ya citado, que Francia dirigió al comandante del puerto de Borbón, el 12 de mayo de 1821. Abría el comentario fúnebre con las siguientes líneas:
Dice así: “El tiempo acreditó la firme resolución que
había tomado de no volver al suelo donde vió la luz, cuando se' presentó
en Candelaria perseguido por los suyos pidiendo un rincón en la
República donde acabar sus días. Ha tenido para su regreso obligantes y
repetidas invitaciones, tan luego como ha circulado en el exterior la
noticia de que el Gobierno Consular establecido a la muerte del Dictador
Francia, abrió las puertas de la república al comercio exterior y dejó
expedito el regreso de todo extranjero, detenido por el sistema de
aislamiento del régimen fenecido. Pero Artigas se ha excusado en todas
ocasiones.
“Fué uno de los fundadores de la independencia del Estado
Oriental, su patria. El General Artigas ha resistido con pocos recursos
todo el poder de Buenos Aires y disputó la superioridad de las fuerzas
del Brasil.
“Su ascendiente dominaba al indio charrúa, al peón de los estancieros, a los oficiales instruidos, a los elementos de la guerra.
“Derrotado
en su último combate de Tacuarembó, y perseguido por uno de sus
comandantes el caudillo Ramírez, a quien había dejado a guardar más de
cuarenta mil pesos oro se alzó con estos dineros y con ellos sublevó y
aumentó algunas tropas de gente armada... Pidió asilo al gobierno de la
República, diciendo que si no se lo concedía irla, a meterse en los
bosques. Su esperanza fué bien correspondida; él vino destituido de todo
medio de auxilio y el gobierno le hizo dar una asistencia regular
durante su residencia en el suprimido convento de las Mercedes y después
lo hizo llevar a vivir a la villa de San Isidro de Curuguaty.
“En
1845, S. E. el Presidente de la República lo llamó a esta ciudad para
proporcionarle mejor comodidad de la que podría disfrutar en aquel
punto.
“El General Artigas no amaba las ciudades; aun en la vejez
quería la libertad de los campos; en consecuencia fué acomodado en una
chacra de la vecindad de esta capital, donde ha finalizado sus días el
23 del corriente, a los treinta años cumplidos de haber entrado en
Asunción.
“Fué dado a la tierra en el cementerio de la Recoleta.
Pueden sus amigos y parientes tener el consuelo de que nada le faltó, y
de que sucumbió agobiado por el peso de noventa años porque es la muerte
común. Séale la tierra leve".

2. La Mutilación Historiográfica
En el Documento N° 109 del Tomo 39 del Archivo Artigas, se suprimió la oración inicial completa. Se comenzó la cita directamente desde "Ha tenido para su regreso obligantes…". Esta amputación documental buscó ocultar dos verdades históricas: que Artigas mantuvo hasta la muerte la firme resolución de no regresar jamás y que ingresó al Paraguay "perseguido de los suyos".
II. Logística de la Insolvencia y Cronología del Traslado Trinidad–Recoleta (1850)
El relato romántico tradicional afirmaba que Artigas falleció y fue sepultado casi en el acto en la tarde del 23 de septiembre de 1850[cite: 1]. Sin embargo, el análisis de las distancias materiales, las normas de la época y los medios de transporte desmiente categóricamente esta inmediatez ficticia[cite: 1]:
- Distancia Física: La quinta de Ybyray en Trinidad se encontraba a casi 6 kilómetros del cementerio de la Recoleta[cite: 1].
- Transporte de Insolventes: Según los Decretos de 1842, los difuntos declarados insolventes no disponían de carruajes particulares; su traslado dependía exclusivamente de la asignación de la carreta pública oficial tirada por bueyes, cuya velocidad de marcha no superaba los 3 a 4 km/h[cite: 1].
- El Circuito Administrativo y Logístico Completo:
- Envío del aviso a caballo desde Ybyray hasta la parroquia o comisaría en Asunción/Recoleta[cite: 1].
- Tramitación y firma de la papeleta de pobreza/insolvencia firmada por el cura párroco (Decreto N° 18, Arts. 10 y 11)[cite: 1].
- Despacho y salida de la carreta pública a bueyes hacia Trinidad[cite: 1].
- Acondicionamiento del cadáver en el rancho, carga en la carreta y viaje de retorno a paso lento de buey (3 a 4 km/h) recorriendo los 10 km de camino rural[cite: 1].
- Llegada a la portada de la Recoleta e ingreso al depósito fúnebre[cite: 1].
- Plano antiguo 1875 y actual 2026, (ver sector insolventes)
Este ciclo completo insumía de manera realista más de 24 horas continuas[cite: 1]. Por lo tanto, se confirma la cronología histórica real: Artigas falleció el domingo 22 de septiembre de 1850 (manteniéndose en velatorio nocturno según los usos culturales de la época) y la partida asentada por Cornelio Contreras el lunes 23 de septiembre registra estrictamente el momento tardío de la inhumación formal en la fosa común[cite: 1].
III. La Práctica Registral de Sacristía y el Caso del Soldado de la Escolta (1850)
1. "Papelitos Sueltos" y Pases en Limpio
En la Recoleta de 1850, los sacerdotes no asentaban los entierros de manera inmediata en el libro encuadernado. El encargado anotaba los nombres y fechas en "papelitos sueltos de sacristía" a medida que los cuerpos ingresaban al depósito. Posteriormente, el párroco tomaba el Libro Matriz y pasaba en limpio las partidas en bloques o tandas periódicas de trabajo.
2. Desglose Codicológico del Folio del 23 de Septiembre de 1850
El examen paleográfico directo de la hoja del 23 de septiembre de 1850 demuestra la siguiente estructura:
- Cambio de Mano Caligráfica?: Todas Las partidas fueron realizadas o sea escritas por el cura Santiago Leon, inclusive hasta los entierros del dia del 22 de septiembre, esto se aprecia en la caligrafia, el 23 y otros Cornelio Contreras solo firmaba el libro ..habra sido el quien enterro?
- El Bloque del 23 de Septiembre: El presbítero Cornelio Contreras supongamos tomó el libro el día 23 para volcar los papelitos acumulados. En esa sola hoja "anotó" a 6 adultos en total.
- Distribución de Fechas: De esos 6 adultos registrados en la hoja, solo 4 corresponden al día 23 de septiembre.
- La Posición de Artigas: El asiento de José Gervasio Artigas ocupa el cuarto y último lugar del grupo de fallecidos inhumados el 23 de septiembre.
3. El Caso Paralelo: El Soldado de la Escolta Presidencial
Para comprobar que no existió una marginación deliberada contra Artigas, sino que se aplicó la rutina habitual para las sepulturas ordinarias, el examen del folio anterior ofrece una prueba determinante:
- Entierro del 17 de Septiembre de 1850: Registra la inhumación de Juan Manuel Estanislao, consignado explícitamente como "soldado de la escolta del Excelentísimo Señor Presidente de la República".
- Igualdad de Trato: Pese a ser un militar en servicio activo en la misma propiedad de Trinidad donde residía Artigas, el soldado recibió idéntico tratamiento administrativo: sepultura ordinaria, sin cajón de madera y sin pompas eclesiásticas. Ambos compartieron el mismo destino fúnebre en la fosa común de insolventes.
IV. Desentrañando el Enigma Catastral: Lances, Cauces y la Absurda Contradicción Espacial
1. ¿Qué es un "Lance"? (El Término Legal de 1842)
En el Reglamento N° 19 de 1842 (Artículo 8), la palabra "lance" era una medida catastral formal. Se refería a las franjas o hileras transversales del terreno, contadas en orden desde la entrada (portada) hacia el fondo (la Cruz del cementerio):
- El "Primer Lance" (Gratuito): El Artículo 8 estipula que en el primer lance (a la derecha e izquierda de la portada) se daban gratuitamente los sepulcros para los pobres de solemnidad e insolventes.
- El "2° Lance y Siguientes" (De Pago): El Artículo 12 disponía que para ser sepultado a partir del segundo lance se debía pagar obligatoriamente un arancel de 20 reales (2,5 pesos).
2. Origen de "Cauce 26", "Lance 25" y "Tercer Sepulcro"
Ninguno de estos números ni términos existía en el Libro Matriz de 1850. Aparecieron recién en agosto de 1855 durante las diligencias de exhumación:
- "Cauce": Es la jerga informal utilizada por los peones y sepultureros para referirse a la zanja o canalizo donde cavaban.
- Improvisación de Coordenadas: Al cavar a ciegas en la fosa común en 1855, los trabajadores anotaron referencias al azar en sus minutas ("Cauce 26", "Lance 25" o "Tercer Sepulcro", contando tumbas a ojo desde un muro, etc).
- Falsificación Diplomática (Documento N° 138): El cura Cornelio Contreras y el agente Estanislao Vega tomaron esta jerga de los peones y la volcaron por primera vez en la copia oficial expedida el 21 de agosto de 1855 (Doc. N° 138) para otorgarle una falsa apariencia de precisión catastral ante el gobierno uruguayo.(si es que Contreras se entero!)
3. La Absurda Contradicción Espacial
Si Artigas hubiese sido enterrado en el "Lance 25 o Cauce 26", esa profundidad catastral lo situaría en el fondo del cementerio, pegado a la Cruz principal o al Cementerio de Protestantes. Esta afirmación plantea una imposibilidad insuperable:
- Estar sepultado en el Lance 25 o 26 requería permisos especiales y el pago de altas tarifas, algo incompatible con su registro legal de insolvente gratuito.
- Como el Libro Matriz de 1850 no poseía numeración alguna, resulta evidente que las cifras del Documento N° 138 fueron una invención redactada sobre la marcha en 1855.
V. El Caos Historiográfico del Tomo 39: La Cadena del Copy-Paste (Zorrilla → Gaudiano → Tomo 39)
El Desorden y la Auto-Contradicción en el Tomo 39
El Tomo 39 del Archivo Artigas es el reflejo del caos historiográfico generado por el "copy-paste" acrítico. En su cuerpo principal se publicó la investigación de Pedro Lamy Dupuy (1913, Doc. N° 117), que incluía el testimonio real de la vecina de Trinidad, Asunción García, asegurando que el auxilio espiritual fue prestado por el "cura correntino" Bonifacio Segovia en un rancho humilde. Sin embargo, al percatarse los compiladores de que habían omitido el mito oficial del "Poeta de la Patria", Juan Zorrilla de San Martín (1916), insertaron un parche en la Fe de Erratas y otros apuntes al final del volumen, agregando a Cornelio Contreras y Doña Juana Carrillo. ¡Esto hizo que el propio Tomo 39 contenga dos versiones opuestas de un hecho que jamás ocurrió!
1. La Cadena de Transmisión del Mito
- Juan Zorrilla de San Martín (1916): En la segunda edición de La Epopeya de Artigas, inventó la narración de que la Primera Dama paraguaya, Doña Juana Carrillo de López, envió auxilios, ordenó erigir altares y dispuso que el párroco oficial, Cornelio Contreras, le administrara los sacramentos con pompa eclesiástica.
- Pedro Gaudiano (2000): En su obra Artigas Católico, Gaudiano tomó la falacia "sin querer claro esta" construida por Zorrilla en su 2da edicion de la epopeya v2 de 1916 , imprenta partido colorado, y la carta tardía de Monseñor Bogarín (Doc. N° 107 bis) para sostener la tesis de una agonía cristiana protegida por el Estado paraguayo y Uruguayo.
- Compiladores del Tomo 39: Tomaron los apuntes derivados de Zorrilla y Gaudiano para confeccionar la hoja de Fe de Erratas, intentando tapar la contradicción con el Documento N° 117 pero dejando al descubierto el artificio documental.
VI. La Doble Adulteración Documental (1850 vs. Documento N° 138 de 1855)
Para comprender cómo se fabricó la certidumbre jurídica de los restos, es necesario desglosar los dos niveles de intervención administrativa:
[ TRANSCRIPCIÓN PALEOGRÁFICA DEL TEXTO MATRIZ ORIGINAL (1850) ]
«En esta parroquia de Recoleta de la Capital a 23 de Septiembre de 1850, yo el Cura interino de ella, enterré en Sepultura ordinaria del Cementerio, el Cadáver de un Adulto llamado Jose de Artiga, extranjero, de esta feligresía. Doy fe. Cornelio Contreras.»En el margen de la página apuntó: “José de Artiga - Extranjero”.
Las Dos Etapas de la Adulteración
LIBRO ORIGINAL ( ARCHIVOS ECLESIASTICOS) Santísimo Sacramento de La Recoleta. Defunciones parroquiales 1849-1851
Esta muy claro que el padre Contreras anotaba los entierros diariamente, en la jornada del Lunes 23 de septiembre el total fué de 4 personas. EL DÍA 24 NO ANOTO ENTIERROS.
Se aprecia como el texto original fue modificado, corregido, (tiempo más tarde), se agregaron las S, General, Don, lápida, etc.
Nivel 1: Interlineado sobre el Libro Matriz (In Situ): Se apretaron entre las líneas originales las abreviaturas "Dr." y "Don", se intercaló al final ", General Dn. José Artigas. 1850" y se añadió una pequeña llamada manuscrita con la frase "a quien llevaron a la lápida". Esto se hizo para intentar legitimar la existencia de la losa de cemento sembrada en 1855.
Nivel 2: Falsificación en el Documento N° 138 (Copia Diplomática de 1855): Como en la hoja física del libro de 1850 era imposible apretar más texto ni inventar coordenadas catastrales inexistentes, Contreras y Vega redactaron el Documento N° 138 (21 de agosto de 1855), donde volcaron por primera vez la jerga de los peones ("Cauce 26", "Lance 25", "Tercer Sepulcro"). Este documento es doblemente falso: inventa datos catastrales que el libro matriz de 1850 jamás contuvo.
VII. Marco Legal de los Cementerios en Paraguay (Decretos de 1842)
Para realizar y sostener la presente investigación hemos recurrido al archivo ecleciastico y al Archivo general de Asunción, el A.N.A al Decreto sobre creación de un cementerio público en la Recoleta y al documento Establecimiento del Cementerio General en la Recoleta. ambos de 1842.
El marco jurídico de la indigencia fúnebre de Artigas proviene de las leyes dictadas por Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso en 1842, compiladas en el Repertorio Nacional:
- Decreto N° 12 (30/05/1842): Funda el Cementerio General de la Recoleta.
- Decreto N° 18 (20/10/1842): Prohíbe enterramientos en templos y regula el transporte fúnebre.
- Reglamento N° 19 (20/10/1842): Establece las secciones del camposanto y los aranceles de sepultura.
- Instrucciones N° 20 (20/10/1842): Modela la operativa de los carros de muertos.
1. Obligatoriedad de la "Papeleta de Pobreza / Insolvencia"
El Decreto N° 18, Arts. 10 y 11, determina que el transporte y entierro gratuitos exigían indispensablemente que el cura párroco expidiera una "papeleta de pobreza" declarando que el occiso era "verdaderamente pobre" o "insolvente". El encargado del carro entregaba un duplicado al administrador del cementerio.
2. Refutación del Patrocinio Presidencial
El Reglamento N° 19, Artículo 24, indica que los cuerpos de insolventes "que no llevasen cajón se les pondrá sobre una banqueta de madera…", confirmando que el Estado no costeaba ataúdes para entierros gratuitos.
Si la Primera Dama Juana Carrillo o Benigno López hubieran financiado el funeral, la tasa para sacarlo de la categoría de indigente era de escasos 20 reales. Para que Artigas fuera trasladado en la carreta pública y sepultado en el primer lance, el cura Contreras debió tramitar obligatoriamente la papeleta de insolvencia. Es un contrasentido jurídico sostener que la familia presidencial apadrinó el entierro procesándolo mediante una declaración pública de pobreza.
VIII. La Misión de Estanislao Vega y el Manuscrito Auténtico de Exhumación (1855)
1. Paleografía del Manuscrito Autógrafo Marginal
El 20 de agosto de 1855, el párroco Cornelio Contreras reabrió el Libro Matriz de la Recoleta y redactó al margen la nota autógrafa de exhumación por "Suprema orden" de Carlos Antonio López.
Nota
En esta parroquia de la Recoleta de la Capital a veinte de Agosto de mil ochocientos cincuenta y cinco, yo el cura interino de ella; en virtud de la Suprema orden del Excmo. Señor Presidente de la República, se exhumó el sepulcro del General finado Don José Artigas del Cementerio general: y se entregaron los huesos al Señor Doctor Don Estanislao Vega, agente confidencial del Excmo. Gob.no de la Rep.ca Oriental del Uruguay cerca de la Rep.ca del Paraguay de todo lo... certifico.
Cornelio Contreras
2. El Borrado Histórico de Estanislao Vega y la Limpieza con Cortaplumas
El manuscrito demuestra que el único receptor legal de la osamenta fue el Doctor Don Estanislao Vega, Decano del Superior Tribunal de Justicia de Montevideo y Agente Confidencial enviado por el presidente Venancio Flores. La historiografía montevideana invisibilizó a Vega para atribuirle el mérito exclusivo de la repatriación al médico Joaquín Requena...
Los testimonios presenciales recopilados por Elisa A. Menéndez aportan detalles del acto: Doña Amelia Lerena de Vega presenció la excavación y, tras el baño antiséptico administrado por el Dr. Luis Echeverría, raspó y limpió manualmente uno a uno los huesos utilizando un cortaplumas con mango de nácar. Los restos se depositaron en una urna de chapa de hierro negra con pedestal, resguardada bajo dos candados, custodiada transitoriamente en la residencia presidencial paraguaya antes de su traslado fluvial en el vapor Uruguay.
3. Inexistencia del Ataúd y la Lápida Sembrada
El expediente forense de 1855 certifica que a una profundidad de 1,20 metros ("vara y media"), los restos aparecieron en contacto directo con la tierra, sin rastros de madera o clavos. Esto desmiente la versión del ataúd financiado por los vecinos de Trinidad.
Asimismo, las actas reconocen que la comitiva tuvo que cavar y tantear a ciegas la tierra hasta dar con el cuerpo. Si hubiese existido una losa fúnebre visible desde 1850, la excavación no habría sido a ciegas. La lápida con la leyenda "General D. José Artigas - 1850" fue confeccionada o sembrada durante las diligencias de 1855 para dotar de certeza jurídica a la repatriación de un esqueleto anónimo rescatado del sector de insolventes.
IX. Tratamiento Químico, Farsa Forense y las Exequias de 1856
1. La Agresión Química de los Restos
El Acta Oficial de Exhumación (Documento N° 137, 20 de agosto de 1855) detalla el procedimiento aplicado por el médico de la comitiva, Dr. Luis Echeverría: lavó los huesos sueltos con un baño de agua con cal viva, aplicó posteriormente dos baños de cloruro de cal y dispuso las piezas sobre tablas al aire libre durante tres horas para secarlas al sol antes de envolverlas en algodón. Este tratamiento químico provocó una severa descalcificación y deterioro orgánico de la osamenta.Tampoco se ponen de acuerdo si fue Vega y su mujer Lerena o el dr Echeverria, que realizaron la tarea en si.
2. Cuestionamiento de Autenticidad en las Exequias de 1856
Al arribar la urna a Montevideo en septiembre de 1855 y prepararse las exequias oficiales de 1856, la extrema alteración de los huesos provocó dudas en el ámbito médico y político. Los estudios de Elisa A. Menéndez y Margarita Carámbula de Barreiro (Las exequias del General José Artigas en 1856, Revista Histórica, Tomo XXVIII, 1957) confirman que la agresión por cloruro de cal, la falta de ataúd original y la ausencia de catastro eclesiástico en 1850 hicieron imposible garantizar científicamente que los restos repatriados correspondieran a Artigas y no a otro difunto de la fosa común.
IX. Cuadro Comparativo Integral de Distorsión Historiográfica
| Eje Analítico | Mito de Bronce Oficial (Río de la Plata) | Evidencia Documental Real (Paraguay) |
|---|---|---|
| Prensa Fúnebre (1850) | Mutilación del texto periodístico para ocultar la decisión de no regresar. | El Paraguayo Independiente atestigua su "firme resolución de no volver al suelo donde vio la primera luz". |
| Estatus Parroquial | Asentado con honores y rango militar desde el día del entierro. | "Extranjero insolvente". Intervenido años después con tinta apretada. |
| Rutina Registral | Asiento directo e inmediato en el Libro Matriz. | Anotado en "papelitos de sacristía". En la hoja de 6 adultos del día 23, Artigas es el 4° de los 4 sepultados ese día. |
| Caso Comparativo | Trato preferencial otorgado por la familia López. | Idéntico al soldado de la escolta Juan Manuel Estanislao (17/09/1850): sepultura ordinaria en fosa común. |
| Cadena del Mito | Relato homogéneo transmitido por la Iglesia y el Estado. | Zorrilla (1916) → Gaudiano (2000, Artigas Católico) → Parche en la Fe de Erratas del Tomo 39 para tapar al "cura correntino". |
| La Doble Adulteración | Texto único y continuo conservado desde 1850. | Nivel 1: Interlineado en el libro de 1850. Nivel 2: Invención de "Cauce 26 / Lance 25" en el Doc. 138 expedido a Vega en 1855. |
| Ubicación Catastral | "Fosa 26", "Lance 25" y "Tercer Sepulcro". | Sin número en 1850. Inhumado en el "primer lance" (Entrada/Insolventes). Lance 25/26 es una contradicción espacial al fondo. |
| Contenedor Fúnebre | Cajón de madera comprado mediante colecta vecinal. | Inexistente. Restos hallados a 1,20 m en contacto directo con la tierra. |
| Evidencia de Lápida | Losa grabada visible en la superficie desde 1850. | Siembra de 1855. La excavación a ciegas desmiente la presencia de piedra en 1850. |
| Receptor (1855) | Exclusividad atribuida al médico Joaquín Requena. | Doctor Don Estanislao Vega ("agente confidencial"), omitido del relato. |
| Integridad Ósea (1856) | Osamenta intacta recibida solemnemente. | Corrosión por cal viva y cloruro de cal. Autenticidad cuestionada en exequias.
|
4
MESES DESPUÉS DE LA MUERTE DE ARTIGAS EL "JORNAL DO COMÈRCIO" EN
BRASIL HACÍA LO SUYO ANUNCIANDO EL DECESO EL DIA 13 ENERO DE 1851
(Fué gracias a esta publicación en Rio de Janeiro que en el Rio de la Plata se supo del deceso del General Artigas casi 5 meses despues!.
El periódico "El Porvenir", en su edición del 5 de febrero de 1851 fue donde se tradujo y publicó la nota del Jornal do Comércio de Río de Janeiro (del 13 de enero), convirtiéndose en el primer diario uruguayo en informar formalmente a su población sobre la muerte de José Gervasio Artigas.
Conclusión: El Derrumbe Definitivo del Bronce
Esta incertidumre sobre lo escrito, ya instalado fuertemente en los calendarios, estructuras y hasta en la memoria colectiva de generaciones, y lo que nos muestra la verdadera información recolectada de la época, no coinciden!.
El cotejo de las fuentes primarias demuestra que la historiografía oficial del Río de la Plata alteró la documentación administrativa para edificar un relato patriótico funcional al Estado. La "Fosa 26", el ataúd de la vecindad, la lápida prematura y el auxilio oficial de la familia presidencial constituyen elaboraciones posteriores nacidas del "copy-paste" historiográfico.
Los manuscritos auténticos del Archivo Parroquial de la Recoleta, las leyes de cementerios de 1842 y la prensa de 1850 confirman la realidad histórica: José Gervasio Artigas falleció o el 21 o el 22 de septiembre de 1850 manteniendo la firme resolución de no regresar jamás a la patria que lo había perseguido, ingresó a la burocracia parroquial como extranjero insolvente mediante una papeleta de pobreza, fue trasladado en el carro municipal de desamparados y sepultado en tierra directa en la parcela de insolventes del primer lance de la Recoleta. La exhumación de 1855, encabezada por Estanislao Vega y Amelia Lerena, fue luego revestida de adiciones paleográficas e invenciones catastrales (como el Doc. N° 138) para sostener el bronce patrio. La documentación real devuelve al Karai Mboriahú su dimensión humana y su histórica austeridad.


















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