miércoles, 13 de mayo de 2026

Efemérides: Un día como hoy, hace 205 años, el Dr. Francia comunicaba el ingreso de J.Artigas al Paraguay 12.05.1821

 

El 12 de mayo de 1821, desde Asunción y por primera vez, José Gaspar Rodríguez de Francia anunciaba al comandante del Fuerte Borbón, Bernardo Velázquez, sobre el ingreso de José Gervasio Artigas Arnal al país. Luego de 7 meses de silencio y solamente algunas órdenes respecto a la asistencia para enviarlo a San Isidro del Curuguaty a fines de 1820, Francia en esta correspondencia narraba en detalles cómo sucedieron los hechos.

Muchas personas en estos 200 años nos han relatado estos hechos, a veces omitiendo algunos detalles, por eso creímos necesario compartir con ustedes al conmemorarse la misma darles a conocer las copias de las originales acompañadas de una breve transcripción duplicada de la colección Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia volumen 3, 1817-1824, (copia duplicada colección José Doroteo Bareiro) del Archivo Nacional de Asunción, Paraguay.

(Clickear imágenes para ampliar tamaño)





FUENTE AQUÍ

https://historia.archivonacional.gov.py/index.php/copias-autorizadas-de-las-comunicaciones-entre-el-dictador-jose-gaspar-rodriguez-de-francia-y-el-comandante-del-fuerte-borbon

El 20 de agosto, desde Tranqueras de San Miguel, Don José dispuesto a claudicar en sus empeños, envía una carta dirigida al Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, en la cual le solicitaba al país hermano el derecho de asilo político.

Con respecto a la carta, es difícil precisar que esta fecha 20 de agosto sea la que envió la carta y desde Tranqueras de San Miguel (Ituzaingó-Ayolas). Si bien la región próxima a la zona era llamada San Miguel, ahora, el 15 de agosto se encontraba en Asunción del Cambay (cerca de Monte Caseros, Corrientes, Argentina) y el día 5 cruzó. Si bien hay textos como el de Parish Robertson en donde manifiesta que con sus equinos podían recorrer 125 km en una noche, es difícil. Hoy en día contamos con documentación que muestra a Morenos de su guardia integrándose en Santo Tomé, significa que tomó la ruta de Abucú, la de Yapeyú, bordeando el Río Uruguay, no el Iberá (en donde estaba Ramírez). Esa distancia actual es de casi 500 km hasta el cerro Santa Ana (campamento), desde Tranquera a Candelaria Santa Ana es de 140 km, sumados a los otros casi 500. Lo más probable es que llegara el 28-29 y un equipo de postas y chasques de Francia en 6 días viajaran a Asunción y regresaran para el día 4, ya que es oficial que atravesó el Paraná el día 5, entró en Asunción el día 14-5 a la noche, un mes después de la batalla del A. Cambay. Obviamente la fecha nunca apareció hasta el momento, solo textos referentes de la época y un ejemplo de la misma llega de parte de Roa Bastos el cual comparto en este post.

Su intención era ingresar al Paraguay bajo las condiciones que se le impusieran, de no accederse en esa solicitud, ingresaría, se internaría en las selvas paraguayas y allí viviría en estado de soledad con los recursos que le diera la naturaleza.

La respuesta a esta, ansiada contestación, se hizo esperar hasta principios de septiembre en la cual se autorizaba el ingreso al país. El día 5, como sabemos, bajó del Cerro Santa Ana, actual Misiones y atravesó por el paso de Candelaria a Campichuelo, departamento de Itapúa. ¿Buscaría allí nuevos recursos para su causa perdida? Una vez logrado esto, ¿volvería al suelo natal? ¿Qué ideas cruzaban por la mente del Protector de los Pueblos Libres?

En la orilla opuesta les esperaba el Gobernador Militar del lugar con numerosa escolta a quien Don José entregó su espada, un bastón que portaba, más otra misiva dirigida al Supremo Dictador.

Entre las condiciones exigidas para su asilo estaban: la dispersión y el desarme de sus acompañantes, lo que se cumplió y los que una vez internados en la selva fueron disgregados por diversos parajes.

Hay relatos sin pruebas concretas que nos cuentan que muchos de ellos fueron fusilados sin previo juicio, esta tesis no tiene fundamentos ya que otros hechos hacen dudar de esas ejecuciones, por ejemplo, sabemos según libros de caja que se les entregó a la gente ponchos, etc.

Texto de “Yo el Supremo”, novela de Augusto Roa Bastos.

 

Cuando a su vez fue traicionado por su lugarteniente Ramírez que se alzó con su tropa y su dinero, perdida hasta la ropa, Artigas vino a refugiarse en el Paraguay. Mi alternativo extorsionado mi jurado enemigo, el promotor de conjuras contra mi Gobierno, se avanzó a mendigarme asilo. Yo le concedí trato humanitario. En una situación como la mía, el más magnánimo de los gobernantes no habría hecho caso de este bárbaro, que no era acreedor a la compasión sino al castigo. Yo reventé de generosidad. No solamente lo admití a él y al resto de su gente. También gasté liberalmente centenares de pesos en socorrerlo, mantenerlo, vestirlo, pues llegó desnudo, sin más vestuario ni equipo que una chaqueta colorada y una alforja vacía. Ninguno los ruines, aturdidos revoltosos que habían fundado en él las mayores esperanzas de ventajas y adelantamientos, le hizo la menor limosna. Yo le di lo que me pidió en la carta que me escribió desde la Tranquera de San Miguel, dentro ya de nuestras fronteras. 

La carta de Artigas era sincera.1

No mentía en cuanto a su guerra contra españoles, portugueses- brasileros y porteños. No dejé de tomarlo en cuenta. Si a muchos los desvíos en la defensa de una causa justa los condenan, los principios, las proyecciones de esa causa contribuyen a rescatar aunque sea parcialmente a los errados que no son cerrados en el error. Artigas, hundido en tal angustia y fatalidad, era un ejemplo escarmentativo para los ilusos, los facciosos, los depravados ambiciosos de subrayar e imponer leyes a los paraguayos, extraer sus riquezas y finalmente llevar gente esclavizada a sus empresas y servicios, para después reírse del Paraguay y mofarse orgullosamente de los paraguayos. Mandé un destacamento de 20 húsares a cargo de un oficial para recoger a Artigas. Le otorgué trato humanitario, cristiano, en el verdadero sentido de la palabra. Acto no sólo de humanidad sino aun honroso para la República conceder asilo a un jefe desgraciado que se entregaba. Le hice preparar alojamiento en el convento de la Merced y ordené que diariamente hiciese ejercícios espirituales y se confesase. Yo respeto las convicciones ajenas, y si bien es cierto que los curas sirven para poco, por lo  menos que sirvan para recoger las cuitas pecaminosas de los extranjeros. Concedí pues al jefe oriental el monte que me pidió para seguir viviendo; no un monte de lauros sino un predio en los mejores terrenos del fisco en la Villa del  Kuruguaty, para que levantara allí su casa y su chacra, lejos del alcance de sus enemigos. El traidor y alevoso lugarteniente de Artigas me pidió insistentemente su entrega para que respondiera en juicio público a las provincias federales sobre los cargos que justamente deben hacerle, me escribió el cínico bandolero, por suponérsele a él la causa y origen de todos los males de América del Sud. Como no contesté a ninguna de sus notas, me intimó la entrega de su ex jefe bajo amenaza de invadir el Paraguay. Que venga, dije, el Supremo Salvaje entrerriano. No alcanzó a llegar. Dejó la cabeza en la jaula que le estaba destinada.

1

"Desengañado de las defecciones e ingratitudes de que he sido víctima, le suplico siquiera un monte donde vivir Así tendré el lauro de haber sabido elegir por mi seguro asilo la mejor y más buena parte de este Continente, la Primera República del Sur el Paraguay. Idéntica ambición a la suya, Excmo. Señor; la de forjar la independencia de mi país fue la causa que me llevó a rebelarme, a sostener cruentas luchas contra el poder español; luego contra portugueses y porteños que pretendían esclavizarnos de manera aún más inicua.

Batallar sin tregua que ha insumido tantos años de penurias y sacrificios. Con todo, habría continuado defendiendo mis patrióticos propósitos si el germen de la anarquía no hubiera penetrado en la gente que obedecía mis órdenes. Me traicionaron porque no quise

vender el rico patrimonio de mis paysanos al precio de la necesidad.»

 (Cartas del general Artigas a El Supremo, pidiendo asilo. Sbre. 1820.)

    

Texto de: El Campamento de Laurelty (1), Hèctor Francisco Decoud 1930 Mdeo.

 

Ocho días después del resonante triunfo que obtuvo el General Artigas (15 de junio de 1820), sobre el ejército del caudillo Ramírez, en las Gauchas, empeña un nuevo y sangriento combate contra las mismas fuerzas; pero, en esta acción, la suerte de las armas le fue adversa, siendo destrozado su ejército, del que, apenas, le restó un número escaso de hombres.

Artigas, decepcionado, huye del teatro de sus operaciones, dirigiéndose hacia el Paraguay, último refugio con que contaba, sin que por eso haya dejado de dar algunas duras lecciones a su tenaz enemigo Ramírez, que lo perseguía de cerca, tratando de tomarlo.

El coronel Cáceres, que fue soldado de Artigas en un tiempo, y más tarde brazo de Ramírez, al referirse a él, dice en sus memorias:

"Era tal el prestigio de este hombre, que, a pesar de sus continuas derrotas, en su tránsito por Corrientes y Misiones, salían los indios a pedirle la bendición y seguían con sus familias e hijos en procesión detrás de él, abandonando sus hogares.

------

(1)Denominación dada al paraje, por predominar en él el árbol llamado laurel.

 “En Abalos escapó Artigas con 12 hombres; cesó Ramírez de perseguirlo, porque ignoraba su dirección, y no se le creía capaz de hacer resistencia. Y a los ocho dias, supimos que había reunido más de novecientos combatientes y estaba sitiando el Cambay”

En este estado de cosas, Artigas desiste de continuar la lucha que había encabezado para conquistar la independencia de su patria, la Banda Oriental, y se dirige, con el grupo de sus fieles soldados hacia el Paraguay.

Una noche, ya en camino, reúne a sus fíeles servidores, unos doscientos hombres de caballería, lanceros todos, y, con lágrimas en los ojos, les da a conocer su determinación de ir al Paraguay, del tirano José Gaspar Rodríguez de Francia, buscando el encierro pavoroso a que éste lo había colocado a esa hermosa tierra de promisión, y que, por consiguiente, quedaban libres de tomar el camino que mejor les pareciere; que él, durante toda su vida, conservaría en su corazón el recuerdo cariñoso de todos sus fieles compañeros.

A mediados de setiembre de 1820, Artigas se presenta ante el comandante paraguayo del departamento de la Tranquera, de San Miguel (orilla izquierda del río Paraná), y le entrega su espada con una nota para el Dictador Francia, pidiéndole que se sirviera enviarle ambas, y recabar la contestación.

Artigas solicitaba del Dictador, hospitalidad, tanto para sí como para la gente que, tan voluntariamente, le había acompañado, y que muchos de ellos habían ido ya en busca de sus familias, para cruzar con ellas el río Paraná y radicarse en el Paraguay.

A este respecto se sabe lo que aparece en la comunicación del dictador Francia, dirigida ni comandante del Fuerte Borbón, Velazco, de fecha 12 de mayo de 1821, como también por la sentencia dictada contra el ya finado coronel Cabañas, cuyos textos se transcriben a continuación:

 “Lo que pasaba, en cuanto a Artigas, contesta Francia a Velazco, es que, en su último combate con los portugueses, en Tacuarembó, quedó muy derrotado. Viendo esto uno de sus comandantes, el porteño Ramírez, a quien de pobre peón que era el, lo había levantado y hecho gente, y en cuyo poder había dejado aguardar más de 50,000 pesos en oro, se le alzó con sus dineros, y con ellos mismos, sublevó y aumentó algunas tropas y gente armada con que había quedado; y así derrotó también a Artigas cuando éste quiso someterlo con la poca fuerza que tenía, y lo persiguió de muerte, para quedarse él solo con sus caudales y con el mando de la otra banda. Reducido Artigas a la última fatalidad, vino como fugitivo al Paso de Itapúa, y me hizo decir que le permitiese pasar el resto de sus días en algún punto de la República, por verse perseguido aún de los suyos; y que, si no le concedía este refugio, iría a meterse en los montes.

Era un acto, no sólo de humanidad, sino aun honroso para la República, el conceder un asilo a un jefe desgraciado que se entregaba. Así, mandé un oficial con veinte húsares, para que lo trajesen, y aquí se le tuvo recluso algún tiempo en el convento do Mercedes, sin permitirle comunicación con gentes de afuera, ni haber jamás podido hablar conmigo, aunque él lo deseaba. Allí estuvo recluso, hasta que hice venir al comandante de San Isidro de Curuguaty, con quien lo hice llevar a vivir en aquella villa, donde se halla con los dos criados o sirvientes que trajo, por ser aquel lugar remoto el de menos comunicación con el resto de la República. Allá le hago dar una asistencia regular, como aquí se hizo, porque él vino destituido de todo auxilio.

“Los portugueses, sin duda, se habrán alegrado de la ruina de Artigas. Ellos han tenido también sus inteligencias y comunicaciones con el bandido Ramírez, quien, tal vez, los

habrá metido en aprehensiones por haberse Artigas refugiado en el Paraguay; pero, el hecho de aquel pérfido, es manifestante infame y lo reprobara todo el mundo imparcial.

Se podría preguntar a los portugueses si agradaría a un general portugués el que en algún suceso adverso que tuviese en la guerra, se le alzase con caudales, tropas y armas,

alguno de sus oficiales subalternos, y, apoderándose de su mando, tirase a perseguirlo de muerte para que no pudiese hablar. Al Craveiro que le dijo a usted que Artigas estaba

aquí, bien guardadito, le hubiese usted contestado que Bonaparte, que fue emperador de los franceses, estaba igualmente bien guardadito en poder de los ingleses, donde se

refugió en su última desgracia; y, aunque estaba en guerra con ellos y fueron los ingleses sus mayores enemigos, lo recibieron y lo mantienen hasta ahora asistido generosamente en la isla de Santa Elena”. (Napoleòn falleció justamente 7 dìas antes, el 5 de mayo de 1821)

 

Proceso Cabañas

“Asunción y Agosto tres de mil ochocientos treinta y tres.

“Resultando que Manuel Atanasio Cabañas, muerto sin herederos, ha sido un traidor a la Patria y al Gobierno, por haber mantenido correspondencia con el malvado caudillo de bandidos y perturbador de la pública tranquilidad, José Artigas, y haberse encargado de reunir y aprontarle gente de auxilio para cuando viniese, según sus ridículos ofrecimientos, a tomar la República, llevarse la cabeza del Dictador, y ponerle a él y a otros en el gobierno; cuya nueva infamia y ruindad cometió el citado Cabañas, después que no quiso tomar parte alguna en la revolución que aquí se hizo para extinguir el mando de España, cuando avisado del cuartel en que se habían reunido los patricios para que viniese a incorporarse con ellos, no sólo se enfadó con el portador del recado, sino que, con descarada vileza, respondió que vendría en siendo llamado por el Gobernador, que era el europeo Velazco; no obstante lo cual, el presente gobierno, por exceso de bondad, le dio los despachos de coronel aun sin merito, sin servicio mi suficiencia, comprobándose con tan infames procedimientos, que era un verdadero enemigo de la Patria y que, resuelto a auxiliar el Caporal de ladrones y salteadores, Artigas, estaba dispuesto a quedarle vilmente subordinado y tenerle sometida la República, cómo era consiguiente, a fin de que después no le despojase de su

soñado gobierno, en que él y otros atolondrados, con quien igualmente estaba en correspondencia, como también consta de autos, creían en su delirio y necedad que pondría a unos y engrandecería a otros, sin reflexionar, por su inepcia, que lo que intentaba era ver si, al abrigo de algunos simples infatuados y embaucados con el aliciente y engaños de varias y disparatadas ofertas, lograba introducir, sin peligro, al

Paraguay, sus cuadrillas de miserables bandoleros y facinerosos, a robar y saquear cuanto pudiesen para remediar sus miserias, su pobreza y sus extremas necesidades como hacían en otras partes, viniendo últimamente, después de tanto ruido, alboroto y afectada valentía o fanfarronada, cuando se vió arruinado y perseguido de muerte, aun de los suyos, por consecuencia y efecto natural de sus desórdenes, locuras y desatinados procedimientos, a implorar la clemencia y amparo del mismo Dictador, cuya cabeza había ofrecido llevar, el cual, reventando de generosidad, sin embargo de que el alevoso y bárbaro malevo no era acreedor a la compasión, no solamente le admitió, sino que ha  gastado liberalmente centenares de pesos en socorrerlo, mantenerlo y vestirlo, habiendo

venido desnudo, sin más vestuario ni equipaje que una chaqueta colorada y una alforja, sin que los ruines, aturdidos y revoltosos que fundaban en él las mayores esperanza de gobierno, ventajas adelantamientos, le hubiesen hecho la menor limosna o socorrido en agradecimiento de sus grandiosos o graciosos ofrecimientos, viéndolo en tal angustia y fatalidad que acaso la Providencia ha permitido para que los ilusos o deslumbrados, los facciosos, los depravados encubiertos y los deseosos de trastornos políticos, abran los ojos y entiendan que las gentes de otros países, envidiando y odiando al Paraguay por no haberse sometido a sus ideas de logro, predominio y conveniencia, lo que desean y buscan es la ocasión de entrar a apoderarse del Estado engañando a los incautos y simples, subyugar e imponer leyes a los paraguayos, extraer y sacar riquezas, caudales y la plata, que sólo aquí corre todavía, y, finalmente, llevar gente para sus empresas y servicios, para después reírse del Paraguay y mofar orgullosamente a las paraguayas.

“En virtud de todo, se declaran confiscados y aplicados a gastos públicos y servicio del Estado, todos los bienes que aparecieran corresponder al citado Manuel Cabañas, o ser

de su pertenencia en su fallecimiento; y a ese efecto, se ex pedirán las providencias convenientes, rompiéndose, igualmente, el insinuado título de coronel, de que se ha mostrado indigno y sin honor para obtener semejante grado, cuya denominación tampoco se le ha de poder dar en lo sucesivo.

FRANCIA.

POLICARPO PATIÑO,

Actuario del Superior Gobierno.”__

La Epopeya de Artigas,- Zorrilla

 







 



POR OTRA PARTE UN DÍA COMO HOY HACE 180 AÑOS EL GRAL. DON JOSÉ ARTIGAS EN SU EXILIO.
RECIBE UNA VISITA QUE QUEDARA REGISTRADA EN LA HISTORIA AÑOS MAS TARDE 

Un día como el de hoy, 12 de mayo de 1846, el mayor del Cuerpo Imperial de Ingenieros del Brasil, don Enrique de Beaupaire Rohan, visitó al general don José Artigas en su exilio en el Paraguay.
De esa entrevista manifiesta lo siguiente:
"No me cansaba de estar frente a frente con ese hombre temido, de cuyas hazañas había oído hablar desde mi infancia y que mucho tiempo creía muerto. Por su parte no se mostró menos satisfecho el viejo al saber que me conducía a su morada la fama de sus hazañas.
"¿Entonces, me preguntó risueñamente, mi nombre suena todavía en su país de Vd.? y habiéndole contestado afirmativamente, dijo, después de una pequeña pausa, "es lo que queda de tantos trabajos; hoy vivo de limosna"

miércoles, 29 de abril de 2026

Bitácora Archivo Artigas - Abril 1812

 

Bitacora Artigas 


29 de abril de 1812. Artigas al Cabildo de Asunción. Saluda a la corporación y ofrece la fraternidad y el apoyo de los orientales.


Puesto a la frente de mis conciudadanos, tengo la honra de saludar a nombre de ellos a ese ilustre ayuntamiento. Entabladas ya relaciones de nuestra ventaja con el gobierno provisorio que rige a esa inmortal provincia y recibidas en obsequio efectivo de las muestras de su generosidad afectuosa, no pueden faltar los orientales a la obligación inviolable y al empeño sagrado que han contraído; ellos deben llenarla en toda su extensión manifestando su reconocimiento a todas las corporaciones del Paraguay. Usted, colocado a la cabeza de ese inmortal pueblo, tenga la dignación de admitir el presente de nuestros sentimientos. Animados sólo de la filantropía, si no son bastantes a retribuir el todo de los obsequios ni a manifestar el lleno de nuestra gratitud, son al menos los que están en nuestra posibilidad: Corazones fuertes, brazos esforzados, legiones de hombres decididos a ser libres es el entable que tengo el honor de ofrecer a la disposición de V.S.; su sangre, que marcó siempre la victoria, hoy se destina a rubricar los votos que proclaman. Sirva ella a la salud de esa provincia, corra en arroyos hasta producir los laureles que consoliden aquella. Usted sea seguro de la sinceridad de mis proposiciones, mientras yo me entrego a las dulzuras que ofrece la satisfacción lisonjera de hacérselas.


Dios guarde a usía muchos años. Cuartel general en el Salto Chico, Costa Occidental del Uruguay. 29 de abril de 1812. José Artigas.

(AA, VIII, N. 116, pp. 117-118)


Contestación del Cabildo a la nota del 23 de abril.


Respuesta al señor general don José de Artigas.

Indeleble de nuestros sentimientos será el gozo de que nos ha llenado el más que obsequioso oficio de V.S. de veinte y tres del último abril. No podía V.S. en consociación de esos héroes del Oriente hacernos oferta más cuantiosa, ni de más precio y estimación que la total entrega a nuestra disposición; regalo que el Sócrates estimó por el mayor que puede hacerse. En su retribución quedamos ligados a igual comportamiento inalterable por evento alguno, como la magnanimidad de V.S. y la generosidad de sus infatigables conciudadanos lo exigen.


El entable de relaciones con nuestro sabio gobierno (que nos indica) nos afianza hasta lo extremo la sinceridad de la oferta de V.S. y de su envidiable ejército, no obstante que no nos sirve de primera prueba de adhesión a la causa pública de esta provincia sino de ratificación de lo mismo en que nos dejó persuadido el primer oficio que dirigió V.S. a este superior gobierno que por nuestra mano se leyó al público, por quien fue recibido con toda la complacencia y ternura que cabe en unos pechos proclives a la mayor armonía, paz y concordia que la razón de humanidad dicta y en que influyen sin falencia los derechos de los pueblos libres. Si V.S. admite la exposición de nuestro recíproco afecto y palabra, recíbala por fiadora de nuestra verdad y trasciéndala en esos beneméritos e invencibles campeones de la libertad de que se componen las tropas del mando de V.S. Dios guarde a V.S. muchos años. Sala capitular de la Asunción y junio diez y ocho de mil ochocientos y doce. Juan José Montiel. Pedro Vicente Frasqueri. Anselmo Agüero. Carlos Isasi. Santiago Báez. José Mariano Valdovinos. Dionisio Cañiza. Señor general en jefe del ejército oriental.

(AA, VIII, N. 121, p. 122)

martes, 28 de abril de 2026

102 años de la escuela Artigas del Solar de Artigas con un nuevo tributo al Prócer

1924 - 2026 


Un reencuentro histórico: El busto de Artigas inspirado en Demersay llega al Solar Asunceno

Con profunda emoción y sentido del deber histórico, celebramos los 102 años de la Escuela Artigas del Solar Asunceno de una manera inolvidable. En esta ocasión, no solo conmemoramos un aniversario más de esta querida institución, sino que materializamos un proyecto que nos conecta directamente con el rostro humano de nuestro Prócer.

Tras un arduo trabajo de investigación y gestión, logramos presentar ante la comunidad educativa un busto de José Gervasio Artigas con una particularidad única: está inspirado en el dibujo de Alfredo Demersay. Como sabemos, esta es la única imagen real que existe del General, capturada del natural en 1846, cuando Artigas ya era un anciano en su exilio paraguayo.

Este busto no es solo una obra de arte; es un puente hacia el pasado. Ver sus ojos y sus rasgos es encontrarnos con el hombre que caminó por estas mismas tierras.

Durante el acto, compartimos con los alumnos de la escuela una misión muy especial. Aunque el destino final de este busto será el sitio exacto donde se encontraba la casa de Artigas —lugar donde fue retratado hace 180 años—, los niños serán sus guardianes hasta que llegue ese momento.

Es un honor ver a las nuevas generaciones comprometerse con la custodia de nuestra identidad. La emoción de los descendientes presentes, como la pequeña Melchora, la integrante más joven de la línea de Artigas y Melchora Cuenca, nos recordó que la historia no está en los libros, sino en la sangre y en la memoria viva de nuestro pueblo.

Agradecemos profundamente a quienes hicieron posible que este busto viajara desde lejos para reencontrarse con su casa. ¡Felices 102 años, Escuela Artigas! Don José ha vuelto a su hogar.


 
div>
 
 




















sábado, 25 de abril de 2026

"Los títulos son los fantasmas de los Estados": La lección de humildad y renuncia de Artigas un 25 de abril de 1815

 


En el imaginario colectivo, soñamos con héroes de mármol y uniformes llenos de medallas. Sin embargo, el 25 de abril de 1815, José Gervasio Artigas nos dio una lección de ética que rompe con cualquier bronce: rechazó los honores más altos para seguir siendo, simplemente, un par entre iguales.

El rechazo a la vanidad: "Fantasmas del Estado"

José Artigas protagonizó lo que hoy entendemos como un acto de coherencia republicana radical. En aquella fecha, el Cabildo de Montevideo pretendía nombrarlo Capitán General de la Provincia y otorgarle el pomposo título de Patrono y Protector de la Libertad de los Pueblos. Para cualquier otro líder de la época, este nombramiento hubiera sido el punto máximo de su carrera; para Artigas, representaba una amenaza directa a sus principios.

Al analizar esta decisión, destaca el tratamiento que el prócer reclamó para sí mismo: el de un simple ciudadano. Con una claridad política asombrosa, Artigas rechazó formalmente los honores y previno a las autoridades de que "los títulos eran los fantasmas de los estados".

Para él, estas distinciones vacías no eran más que sombras que distraen a los gobernantes de su verdadero deber y terminan por alejarlos del pueblo. En última instancia, su reclamo no fue un simple gesto de modestia, sino una defensa férrea de la igualdad frente a las jerarquías del poder, recordándonos que en una república el honor más alto es, y debe ser siempre, el de la ciudadanía.

 

La carta al Cabildo: El "Simple Ciudadano"

Lejos de la soberbia, Artigas respondió por escrito con una claridad que hoy, en pleno 2026, sigue siendo revolucionaria. En su carta, dejó grabada una de sus definiciones más profundas sobre el poder:

"Por lo mismo he conservado hasta el presente el título de un simple ciudadano, sin aceptar la honra con que el año pasado me distinguió el Cabildo que vuestra señoría representa. Día llegará que los hombres se penetren de sus deberes y sancionen con escrupulosidad lo más interesante al bien de la provincia y el honor de sus conciudadanos."

¿Por qué esta fecha es urgente hoy?

Este gesto no fue azaroso. Inspirado en los ideales republicanos de igualdad, Artigas sabía que los títulos crean barreras. Al elegir ser un "simple ciudadano", blindó su autoridad moral: su poder no venía de un decreto, sino de la confianza de sus ciudadanos.

Hoy celebramos el 25 de abril no solo como una fecha histórica, sino como un recordatorio de que las instituciones se fortalecen con la sencillez y el deber, no con la pompa. En un mundo lleno de "fantasmas" y cargos rimbombantes, la voz de Artigas nos invita a volver a lo esencial: la igualdad.



 Orcid/0009-0008-9152-6273

24 de abril. Se conmemora el aniversario del Pacto de Ábalos (firmado en 1820)

 


Los 24 de abril se conmemora el aniversario del Pacto de Ábalos (firmado en 1820), un hito fundamental en la etapa final del artiguismo. A continuación, presento los datos históricos clave sobre este hecho:

Contexto Histórico

  • Fecha de la firma: 24 de abril de 1820.

  • Lugar: Paraje Ábalos (o Rincón de Ábalos), ubicado en las afueras de Curuzú Cuatiá, Corrientes. Su nombre proviene de la familia descendiente de María Ábalos de Mendoza, propietaria original de esas tierras. Oriundos del Paraguay

  • Situación política: José Gervasio Artigas se encontraba en una posición crítica tras la derrota de su ejercito en la Batalla de Tacuarembó (enero de 1820) y la firma del Tratado del Pilar, mediante el cual sus antiguos aliados como Francisco Ramírez de Entre Ríos y pactaron con Buenos Aires, dejándolo excluido.

El Congreso y el Pacto de Ábalos

  • Naturaleza: Fue el último pacto de carácter confederal rubricado por Artigas. Se le considera el documento del "tercer congreso de pueblos libres" (tras los de 1813 y 1815).

  • Provincias firmantes: La alianza fue tripartita, integrada por la Provincia Oriental, Corrientes y Misiones.

  • Objetivos del pacto:

    • Sostener la independencia y soberanía particular de las provincias integrantes.

    • Organizar una liga ofensiva y defensiva contra enemigos exteriores (Portugal) e interiores (el centralismo de Buenos Aires y los aliados del Tratado del Pilar).

    • Reafirmar el liderazgo de Artigas, quien fue nombrado Protector de la Libertad y Director de la Guerra.

Datos del Campamento

  • Duración: Artigas mantuvo el campamento en Ábalos durante 102 días.

  • Fuerzas militares: En este paraje, Artigas logró reorganizar sus fuerzas, pasando de tener apenas 500 hombres tras su retirada, a concentrar cerca de 3.000 milicianos gracias a la unión con los comandantes rurales de Corrientes y Misiones.

Consecuencia Final

Aunque el pacto representó un esfuerzo por recuperar la iniciativa política, la posterior ofensiva de Francisco Ramírez (apoyada con recursos de Buenos Aires) llevó a la derrota militar de Artigas en enfrentamientos posteriores como los de Cambay el 15 de agosto lo que finalmente provocó su exilio definitivo al Paraguay en septiembre de ese mismo año.

A 206 años de los acontecimientos.

viernes, 17 de abril de 2026

Bustos de Artigas "Demersay"






El Rostro Real de Artigas: Una Gesta Civil y Diplomática en el Año de los Centenarios

Lo que comenzó como un sueño de hermandad regional se ha materializado en un hecho histórico sin precedentes. Gracias a la generosidad, la investigación y la cooperación entre naciones, cuatro bustos que reproducen el "rostro real" de nuestro Protector, el General José Gervasio Artigas, han llegado a sus destinos definitivos tras cruzar la cordillera y atravesar fronteras de la Patria Grande

El Artigas de Demersay en un Año Histórico

Estos bustos —realizados en resina y fibra de vidrio con acabado en polvo de bronce— son un calco fiel del único retrato tomado en vida del prócer, realizado por el francés Alfred Demersay en 1846. Su llegada a Paraguay no podría ser más oportuna, ya que este 2026 nos encuentra celebrando hitos institucionales fundamentales:

  • 102 años de la apertura de la Escuela Artigas del Solar de Artigas (este 28 de abril).

  • 100 años de su inauguración oficial (que celebraremos en agosto).

  • 100 años de la Avenida Artigas, una arteria vital y emblemática de la ciudad de Asunción que rinde homenaje al General.

El Motor del Proyecto: La Sociedad Civil

Este logro en los traslados es fruto de la movilización de los artiguistas en Paraguay a través de la asociación de residentes 3 Millones PY (3MPY), bajo la gestión de su fundador, el investigador Roberto Schiappapietra quièn articuló cada eslabón de esta cadena junto a la colaboracion de los compatriotas Fabián Muñoz Rojo (escritor y economista de somosuruguayos.com - D20) residente en Argentina y Mercedes Giménez (referente del Consejo Consultivo en Chile), cuya excelente disposición facilitó la salida desde tierras trasandinas.

Mención de honor merece el Dr. Osvaldo Arén Frontera, médico uruguayo radicado en Chile, cuya donación de los cuatro bustos es el corazón de este proyecto.

Queremos destacar que esta obra tiene un antecedente muy importante: en el año 2017, se instaló en la Intendencia de Paysandú un busto de bronce de 90 kilos basado en este mismo estudio digital. Hoy, gracias a esa misma matriz histórica, logramos que el rostro fiel del Protector vuelva al lugar exacto donde vivió sus últimos años.

Logística de Hermandad y Destinos

Agradecemos a los comandantes y pilotos que realizaron el traslado aéreo, y al Agregado de Defensa, Coronel Gustavo Etchandy, por coordinar el cruce de fronteras en tiempo récord. 

Los bustos tienen destinos sagrados:

  1. Chile: Será instalado en la Escuela Uruguay, en la comuna de Santiago, por resolucion del Consejo Consultivo.

  2. Montevideo: Tendrá su hogar en el lugar que determine al CAOR (Centro Artiguista Oriental y Regional)

  3. Misiones, Argentina: Una comitiva enviada por el Gobernador Hugo Passalacqua, e integrada por el Subsecretario de Turismo Ramiro Rodríguez Varela, el historiador Pablo Camogli y el productor Alexis Veloso, quienes retiraron el busto que será erigido el 4 de septiembre en el Cerro Santa Ana (lugar del ùltimo campamento en suelo de la liga de los pueblos libres en 1820)

  4. Asunción, Paraguay:  El busto destinado a Paraguay será emplazado en el lugar físico georreferenciado donde se encontraba la humilde morada de Artigas, el mismo sitio donde Demersay lo retrató en 1846.

Próxima Parada: Museo Karai Guasu

Gracias a la gestión de la exdirectora María José Volpe y la actual directora Cecilia Bonessi, el busto estará en préstamo en el Museo Karai Guasu. El traslado oficial desde la sede diplomática hacia la escuela se realizará este 28 de abril, en el marco del 102° aniversario de la institución.


Gratitud Institucional

Nuestro más profundo agradecimiento a las autoridades diplomáticas por la entrega del busto a la comitiva de Misiones —liderada por el Subsecretario de Turismo Ramiro Rodríguez Varela y el historiador Pablo Camogli— y por las reuniones de coordinación logística para la futura instalación en Asunción:

  • Al Sr. Embajador Marcelo Blanco Criado, por su compromiso con este proyecto en este año de centenarios

  • A la Cónsul Cecilia A. Lima, por su calidez y amable disposición constante.

  • Al Consejero Sr. Martin Lorieto, por seguir de cerca cada detalle de esta movida cultural al igual que el Ministro Julio C. Filippini

Este proyecto demuestra que cuando la sociedad civil y el Estado trabajan de la mano, la historia vuelve a caminar entre nosotros. Este año, mientras celebramos un siglo de la Avenida Artigas y de nuestra querida Escuela, el "rostro real" del Protector vuelve a iluminar el suelo que tanto amó.



sábado, 11 de abril de 2026

Efemérides 1811 – 11 de Abril – 1831 (Mercedes y Salsipuedes)

  


Veinte años justos separan a dos hechos históricos que en principio podrían ser considerados inconexos entre ellos y sin embargo están mucho más emparentados en sus esencias de lo que en principio solo parecería ser una coincidencia del almanaque.

Uno inicia, cual partida de nacimiento, la gesta que generaría el ideario Artiguista, el otro fue el vil intento de exterminio de una etnia que no encajaba en el plan de organización de un orden que acababa de vencer por la traición a ese ideario.

Jueves, 11 de Abril de 1811, Proclama de Mercedes.

A muy pocos días de producida la “Admirable Alarma”, llega a tierra Oriental José Artigas, nombrado segundo jefe de las milicias orientales.
El fuego de la revolución comenzaba a tener fuerza, se encendía e incendiaba toda la Banda Oriental.

Desde su cuartel provisorio en Mercedes Artigas lanzaba su arenga a los Orientales, los invitaba a plegarse a la revolución contra el poder monárquico, les exhortaba a defender la libertad, a ser libres e iguales, a desprenderse del sometimiento,
Ahí comenzaba la gesta.

Vendrán luego la guerra, la traición y la felonía de los aliados y de algunos de sus lugartenientes que serán luego ideólogos y protagonistas cipayos de la matanza de Salsipuedes.
Tras eso la derrota militar, el confinamiento en la selva Paraguaya del prócer, su ideario, su proyecto al fin fue sometido y desterrado.
Lunes, 11 de Abril de 1831, Matanza de Salsipuedes.

Armado el sistema de dominación por las minorías económicas, sus oligarquías, el reparto de poder incumbía a las tierras, incluso y sobre todo aquellas tierras que fueron dadas a los más pobres y a los más infelices que estaban en los territorios de aquellos que según palabras, voluntad y hechos del prócer debían de ser condolidos y tratados con la mayor consideración.

Los que eran tenidos en consideración por Artigas por sus derechos ancestrales a la tierra, ahora no encajaban en un sistema de uso, abuso y explotación. Debían, por tanto, ser eliminados, destruidos, neutralizados, al igual que aquel que ahora estaba confinado en el Paraguay.

Las logias de poder, la oligarquía económica, como aves rapaces se abalanzan sobre las tierras de aquellos dueños ancestrales y de propietarios que en su momento fueron privilegiados por el reparto porque habían sido infelices y ahora tenían que volver a serlo en el sistema imperante y triunfante antiartiguista.

Al igual que hicieron con Artigas recurrieron a la traición, el engaño, porque tanta libertad, tanto derecho y tanta equidad solo se podían combatir con igual cantidad de perfidia, ignominia y perversión.

La constitución jurada el año anterior legalizaba el poder de los menos sobre los más, de los ricos sobre los pobres, de las asociaciones de poder sobre la legalidad.
Pero eso solo sometía al blanco y al mestizo sumisos, no podía someter al libre de naturaleza, de nacimiento.
No podía someter al indígena.

Ese seguía su lucha por lo que le correspondía por derecho, por herencia, por lo que le estaba siendo robado, usurpado, arrancado por la fuerza bruta.

La negociación no era posible en los términos que les imponían, ya que la única intención era someter, poseer, mercantilizar, subyugar y ellos estaban por fuera de ese sistema, no lo entendían, no lo compartían y no lo podrían vivir.

Así cobra sentido histórico, justificación cínica, perversa y vil, la matanza del 11 de abril de 1831, fue un golpe más del exterminio, ya no de una raza, sino de algo mucho más grande, era el intento del exterminio de una idea, de una forma de entender la vida y su convivencia en sociedad.

Se trataba de aniquilar a los dueños de un derecho, para robarlo y ponerle precio. Poseer sus tierras, su espacio y por tanto sus vidas.

Los perpetradores no tienen perdón histórico por lo hecho ya que no los justifica la época, porque ya en ella Artigas había dictado sentencia de cómo se debía proceder con los indígenas.
Y no lo había solamente dicho, sino también, lo más importante, lo había realizado.
El ejemplo, la guía, la jurisprudencia, el acto, estaban ya marcados, realizados y aceptados por ambas partes.
Se había decretado y realizado la inclusión sin sometimiento, el juntarse sin mezclarse y el convivir con tolerancia y negociación.
El único inconveniente es que eso iba en detrimento del poder de unos pocos, en contra de su codicia y en desmedro de su poder.
La inclusión, el dar derechos y convivir no eran ya una opción.

Los traicionados, engañados y asesinados en Salsipuedes y en los sucesivos combates, encerronas y celadas, nunca habían leído las palabras de aquella proclama de Mercedes de 1811, y seguro que ni escuchado de boca de un hombre que no fuera de su estirpe, la esencia de aquella arenga, pero ella, en su contenido, ya era mucho antes parte de su historia.
Tal vez porque Artigas la aprendió primero de ellos y luego fue recién que la lanzó en aquel abril del año once.

Lo que sí es seguro que aquellos indómitos, al caer por última vez al suelo, un instante antes que sus pupilas se dilataran para siempre, que su sangre regara la tierra que los vio nacer, estaban honrando como un mandato ancestral las palabras que hacía veinte años el prócer dirigía a sus Orientales:

“…TIEMBLEN ESOS TIRANOS DE HABER EXCITADO VUESTRO ENOJO, SIN ADVERTIR, QUE LOS AMERICANOS DEL SUD, ESTÁN DISPUESTOS A DEFENDER SU PATRIA; Y A MORIR ANTES CON HONOR, QUE VIVIR CON IGNOMINIA EN AFRENTOSO CAUTIVERIO”.

Memoria eterna para los inmolados en Salsipuedes.
Memoria eterna para la gesta de la Patria Vieja.

 Fuente: https://chancharruas.wordpress.com/1811-11-de-abril-1831/

 



El 11 de abril de 1811 en Mercedes, (Banda Oriental) el Gral, Josè Gervasio Artigas emitió una Proclama Revolucionaria.

 
Leales y esforzados compatriotas de la Banda Oriental del Río de la Plata: vuestro heroyco entusiasmado patriotismo ocupa el primar lugar en las elevadas atenciones de la Excma. Junta de Buenos Ayres, que tan dignamente nos regenta.
Esta, movida del alto concepto de vuestra felicidad, os dirige todos los auxilios necesarios para perfeccionar la grande obra que habéis empezado: y que continuando con la heroycidad, que es análoga a vuestros honrados sentimientos, exterminéis a esos genios díscolos opresores do nuestro suelo, y refractarios de los derechos de vuestra respetable sociedad. Dineros, municiones, y tres mil patriotas aguerridos son los primeros socorros con que la Excelentísima Junta os da una prueba nada equívoca del interés que torna en vuestra prosperidad: esto lo tenéis a la vista, desmintiendo las fabulosas expresiones con que os habla el fatuo Elío, en su proclama de 20 de marzo. Nada más doloroso a su vista, y a la de todos sus facciosos, que el ver marchas (con pasos magestuosos) esta legión de valientes patriotas, que acompañados con vosotros van á disipar sus ambiciosos proyectos: y á sacar a sus hermanos de la opresión en que gimen, bajo la tiranía de su despótico gobierno.
Para conseguir el feliz éxito, y la deseada felicidad a que aspiramos, os recomiendo á nombre de la Excelentísima Junta vuestra protectora, y en el de nuestro amado jefe, una unión fraternal, y ciego obedecimiento á las superiores órdenes de los jefes, que os vienen a preparar laureles inmortales. Unión caros compatriotas, y estad seguros de la victoria. He convocado á todos los patriotas caracterizados de la campaña; y todos, todos se ofrecen con sus personas y bienes, a contribuir a la defensa de nuestra justa causa.
A la empresa compatriotas, que el triunfo es nuestro: vencer ó morir sea nuestra cifra; y tiemblen, tiemblen esos tiranos de haber excitado vuestro enojo, sin advertir que los americanos del sud, están dispuestos a defender su patria; y a morir antes con honor, que vivir con ignominia en afrentoso cautiverio.

Cuartel General de Mercedes. 11 de abril de 1811.
José Artigas.

Biblioteca Artiguista


*Aclaración: Se respetó la ortografía de la fuente documental.
 
(Esta proclama fue originalmente publicada por La Gaceta de Buenos Ayres el jueves 8 de mayo de 1811.) 
 
 

11 de Abril "Día de la Nación Charrúa y la identidad indígena"

La Ley 18.589, aprobada en el año 2009 en su primer Artículo declara que, en este día se conmemorará el "Día de la Nación Charrúa y de la Identidad Indígena", en el segundo Articulo, se estipula que tanto el Poder Ejecutivo como la Educación Pública, deberán coordinar diferentes acciones públicas para informar y sensibilizar a la ciudadanía sobre el aporte indígena a la identidad nacional, los hechos históricos relacionados a la Nación Charrúa y lo sucedido en Salsipuedes en 1831.

¿Por qué el 11 de Abril?
El 11 de abril de 1831, en la cuenca del Arroyo Salsipuedes, ubicado en el actual Departamento de Paysandú casi en su límite con el Departamento de Tacuarembó, se llevo a cabo una de las últimas campañas de exterminio de los grupos indígenas denominados Charrúas.

Desde la época Colonial, se habían desarrollado numerosas campañas militares para eliminar a los grupos e individuos que perturbaran la estabilidad de los sistemas políticos–económicos dominantes. Y las comunidades indígenas eran uno de ellos.

Con la consolidación del Estado uruguayo independiente, este objetivo continuo vigente y fue concretándose en los primeros años del primer gobierno.

Es así, que en abril de 1831 el entonces Presidente de la República, General Don Fructuoso Rivera, convoca a los principales Caciques Charrúas y a sus parcialidades a reunirse en el mencionado arroyo. Tras una emboscada atacan a los grupos charrúas, matando a la mayor parte de los varones, y tomando numerosos prisioneros fundamentalmente mujeres y niños.

Si bien hubo algunos sobrevivientes que lograron huir, y las mujeres y niños fueron repartidos como servicio doméstico en la sociedad criolla -y por lo tanto tuvieron descendencia-, luego de este episodio, desde mediados de la década de 1830, prácticamente ya no hay más registros de grupos originarios organizados.